La Fragata ARA “Libertad” volvió este sábado a Buenos Aires y puso punto final a su 54° Viaje de Instrucción, una travesía de 161 días que llevó al buque escuela de la Armada Argentina por nueve puertos internacionales y cerca de 16.000 millas náuticas.
La embarcación arribó al Apostadero Naval Buenos Aires después de completar un recorrido por la costa este de América, con escalas en Brasil, Estados Unidos, Jamaica y Puerto Rico.

El viaje había comenzado el 11 de abril, cuando la Fragata zarpó desde Buenos Aires bajo el mando del capitán de navío Jorge Gabriel Cáceres. A bordo viajaron 256 integrantes de la tripulación, además de invitados de otras fuerzas y organismos.
Pero el objetivo central de la travesía fue la formación profesional de 45 guardiamarinas en comisión, pertenecientes a distintas promociones de la Escuela Naval Militar.
La primera escala internacional fue Fortaleza, Brasil, donde la Fragata permaneció entre el 1 y el 5 de mayo.
Después llegó uno de los tramos más importantes del viaje: Estados Unidos. Allí pasó por Nueva Orleans, Norfolk, Baltimore, Nueva York y Boston, como parte de las actividades vinculadas con los festejos por los 250 años de la independencia estadounidense.
En Nueva Orleans, la embarcación se incorporó a la flotilla internacional del Sail 250, una celebración náutica que reunió grandes veleros y unidades navales de distintos países.
El recorrido continuó por el Caribe. La Fragata hizo escala en Kingston, Jamaica, y luego llegó a San Juan de Puerto Rico, donde realizó actividades protocolares y culturales antes de emprender el tramo final.
El último puerto internacional fue Río de Janeiro, Brasil, donde permaneció entre el 6 y el 10 de septiembre. Desde allí inició el regreso definitivo hacia la Argentina.
Más allá de las visitas internacionales, el viaje tuvo como eje la formación de los futuros oficiales de la Armada.
Los 45 guardiamarinas pertenecieron a las promociones 155° del Escalafón Comando Naval, 90° de Infantería de Marina y 111° del Cuerpo Profesional Escalafón Intendencia.
Durante los meses de navegación realizaron prácticas vinculadas con sus futuras funciones y fueron evaluados a lo largo de la travesía.
La vida a bordo también implicó una rutina particular: navegación, guardias, clases, tareas operativas y actividades propias del funcionamiento de un buque de estas características.
En cada puerto, además, los integrantes de la tripulación participaron de actividades protocolares, culturales y de intercambio con autoridades y representantes de otras fuerzas navales.
La última escala internacional también tuvo un componente de cooperación regional.
Durante su permanencia en Río de Janeiro, la Fragata recibió a representantes vinculados con el Coordinador del Área Marítima del Atlántico Sur (CAMAS), en un encuentro en el que participaron autoridades navales de Argentina, Brasil y Paraguay.
La actividad tuvo como objetivo fortalecer el diálogo y la cooperación entre las fuerzas navales de la región.
Antes de completar el regreso, la embarcación realizó una última etapa de navegación por aguas argentinas hasta arribar nuevamente al Apostadero Naval Buenos Aires este sábado.
El balance del 54° Viaje de Instrucción deja números que muestran la dimensión de la travesía: 161 días de duración, aproximadamente 16.000 millas náuticas recorridas y nueve puertos internacionales visitados.
La ruta incluyó Fortaleza, Nueva Orleans, Norfolk, Baltimore, Nueva York, Boston, Kingston, San Juan y Río de Janeiro.
Con el regreso a Buenos Aires, la Fragata Libertad completó así una nueva misión de formación para los futuros oficiales de la Armada y, al mismo tiempo, volvió a llevar la presencia argentina a distintos puertos del continente.
Ahora, después de más de cinco meses fuera de Buenos Aires, el emblemático buque escuela volvió a casa y cerró su 54° Viaje de Instrucción.