El sindicalista y exdiputado Facundo Moyano fue imputado por el delito de desobediencia en la causa en la que ya está acusado de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, luego de que la Fiscalía considerara que existen elementos para sostener que habría incumplido la restricción de acercamiento que tenía con Candela Arizaga.
El nuevo episodio está relacionado con un supuesto encuentro entre Moyano y la modelo en el Aira Apart Hotel Buenos Aires, ubicado sobre la avenida Belgrano al 538, en el barrio porteño de Monserrat.
La situación tomó especial relevancia porque apenas 48 horas antes se había informado que la Justicia no había podido comprobar que Arizaga hubiera estado en el establecimiento durante la estadía del sindicalista.
La fiscal Florencia Nocerez considera que las nuevas actuaciones permiten sostener que Moyano habría tenido un encuentro con Arizaga pese a la prohibición judicial de acercamiento y contacto que pesaba sobre él.
Según consta en la investigación, el sindicalista estuvo alojado en la habitación 603 del apart hotel entre el 31 de agosto y el 11 de septiembre.
La denuncia sobre un posible encuentro había llevado a los investigadores a revisar distintos elementos para determinar si Arizaga había ingresado al establecimiento durante ese período.
El 15 de septiembre, personal del Ministerio Público Fiscal y de la Unidad de Apoyo Operativo de las Fuerzas de Seguridad se presentó en el hotel. Una empleada entregó voluntariamente el sistema de grabación de las cámaras de seguridad, que posteriormente fue analizado por el Gabinete Multimedia.
Sin embargo, ese análisis no había registrado inicialmente la presencia de Arizaga en el hotel durante la estadía de Moyano. De hecho, el informe difundido el 17 de septiembre había señalado que no había sido posible reconstruir mediante fuentes abiertas el supuesto encuentro.
Ahora, la Fiscalía sostiene que cuenta con otros elementos que le permiten avanzar con la imputación por desobediencia.
La medida judicial le prohibía a Moyano acercarse a Arizaga y mantener contacto con ella. Según la información incorporada a la causa, la restricción había sido impuesta el 4 de agosto, cuando recuperó la libertad en el marco de la investigación.
La hipótesis de la Fiscalía es que un eventual encuentro durante la estadía en el hotel habría significado un incumplimiento de esa medida y, por lo tanto, un nuevo hecho para la causa.
Por el momento, se trata de una imputación y de una hipótesis que deberá ser sostenida con las pruebas que continúe reuniendo la Justicia.
El nuevo giro se produjo después de que la defensa de Moyano solicitara el levantamiento de las medidas restrictivas.
Su abogado, Miguel Molina, había pedido este jueves que se dejaran sin efecto las restricciones y que, ante cualquier elemento nuevo en sentido contrario, se garantizara el derecho de su cliente a ser oído.
El pedido había sido presentado luego del informe que indicaba que no se había podido comprobar el supuesto encuentro en el apart hotel.
Ahora, con la incorporación del nuevo hecho de presunta desobediencia, la investigación vuelve a quedar en el centro de la escena y será la Justicia la que deberá determinar qué ocurrió realmente durante la estadía de Moyano en el hotel.
La causa continúa abierta y la Fiscalía deberá avanzar con las medidas de prueba necesarias para establecer si efectivamente existió el encuentro y si se produjo un incumplimiento de las restricciones judiciales.