El exministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Juan Cabandié, sentó postura en el marco de la interna peronista, mostrándose particularmente crítico con el rol de La Cámpora, espacio que supo integrar. Además, evaluó que el Partido Justicialista debería recuperar una agenda centrada en el trabajo, el consumo, los derechos laborales, la producción y el crecimiento de la Argentina.
“Quizás el peronismo arrastra endémicamente algún problema vinculado a los 70. Culturalmente, una porción grande del peronismo quedó anclada ahí. Hay algunos que optan por una práctica política más vinculada a (el exjefe montonero, Mario) Firmenich, a la vanguardia iluminada, al sectarismo”.
“Para mí, o para el peronismo, la construcción siempre es de mayorías y la lógica siempre es sumar. Yo no sé quién convenció a los que hoy manejan el peronismo que era virtuoso restar. La verdad que en política siempre es necesario sumar. Entonces, una de las características de aquel tiempo de los 70 de Montoneros era horadar al que estaba al lado. Es decir, como así hubo perjuicios al gobierno de Juan Domingo Perón, me parece que eso es algo que habría que reorganizar. Uno puede tener diferencias con cualquiera, pero criticar a quien gobierna... sea Axel (Kicillof) o sea el gobernador peronista que se te ocurra”, reflexionó el nieto restituido número 77 por sus Abuelas de Plaza de Mayo.
En lo que hace a la experiencia del Frente de Todos, sostuvo en declaraciones a +Perfil que “ahí es un poco más compleja la situación, sobre todo porque quienes configuraron aquel gobierno en materia electoral no pudieron ponerse de acuerdo antes de asumir, en los temas centrales”.
“Ahí no hay responsabilidad compartida de todos, tanto sea del kirchnerismo, de Alberto (Fernández) y de Sergio (Massa). Entonces, me parece que es un poco incorrecto querer diferenciarse desde afuera, porque el kirchnerismo también fue parte de ese gobierno, y creo que inició”, disparó.
“En el proceso uruguayo, las organizaciones políticas armadas en aquel tiempo, posdictadura, tuvieron un proceso de discusión y autocrítica de cara a sus militantes. De ahí surge el partido que después, tanto con (José) Mujica como con el Frente Amplio, logra hacer gobierno en distintos períodos”, contextualizó.
“Me parece que en los 70 en Argentina nunca hubo una autocrítica por parte de la conducción en aquel momento. Y al mismo tiempo se configura una especie de corrimiento de líneas doctrinarias del peronismo, por una confusión histórica que es eso que algunos llaman la izquierda peronista”.
Acto seguido, el diputado nacional con mandato cumplido evaluó que “para el peronismo, el único apellido es el peronismo. No hay peronismo de izquierda, peronismo revolucionario, ni peronismo de Evita, peronismo de Cristina, o el peronismo de Néstor. El peronismo es el peronismo”.
“No asumir las generales del peronismo, primero, es un error histórico por parte de los que nos integran, y dicen: ‘No, yo banco esto, pero no banco esto’; ‘yo quiero a Néstor, pero no a Cristina’; ‘Yo quiero a Evita, pero no a Perón’. El peronismo es el peronismo”, insistió Cabandié.
En igual tesitura, reflexionó: “Yo observaba a La Cámpora con la expectativa de representar a una generación más joven y también un sector más corrido hacia el reformismo, hacia lo que podría ser de izquierda. Ver ahora que Berni y que Moreno lo llaman zurdo, izquierdista, soviético a Kicillof y, al mismo tiempo, es una alianza en defensa de Cristina con La Cámpora, ¿no hay allí una contradicción de que quien sería más afín tendría que ser Kicillof y no Berni o Guillermo Moreno?”.
“Está claro que no hay liderazgo. Entonces empieza a tejerse algo que podría llamarse ‘Elige tu propia aventura’, donde empezamos con las críticas a uno u otro, pero cada crítica a uno u otro se esconde una contradicción”, remató el exdiputado porteño.