sábado 03 de octubre de 2026 - Edición Nº4578

Economía | 3 oct 2026

De capa caída

Turismo bonaerense: menos estadía y consumo más débil en un mapa cada vez más heterogéneo

El Observatorio de Datos Estratégicos relevó la evolución de la actividad entre 2023 y 2026. El informe muestra altos niveles de movimiento en numerosos destinos, pero también viajes más cortos, consumo en retroceso y fuertes diferencias territoriales.


El turismo bonaerense llega a 2026 con una postal difícil de resumir en una sola cifra. La Provincia continúa movilizando millones de personas, la Costa Atlántica conserva una escala central y los destinos serranos, termales y de cercanía mantienen capacidad de atracción. Pero detrás de las ocupaciones y de los fines de semana aparece una transformación más profunda: las estadías se acortan, el consumo pierde fuerza y crece el peso de las escapadas de pocos días.

Esa es la principal conclusión del informe especial elaborado por el Observatorio de Datos Estratégicos (ODE), el cual reunió información provincial, municipal, sectorial y de plataformas especializadas para observar la evolución del turismo entre 2023 y 2026. El trabajo pone el foco no sólo en cuántas personas llegan, sino también en cuánto permanecen, cuánto gastan y qué impacto dejan sobre el comercio, la gastronomía, el alojamiento y el empleo local.

En términos de escala, el turismo representa alrededor del 5,2 % del producto provincial, involucra unos 130.000 puestos de trabajo y reúne cerca de 11.000 empresas turísticas. Para la temporada 2026, la Provincia informó 8,2 millones de turistas desde el 1 de diciembre, un 1,2 % menos que en el período previo, junto con una caída del consumo de 25,4 % y una reducción del 28 % en el rubro turismo. Es decir: el movimiento sigue siendo alto, pero su traducción económica aparece más debilitada.

1. Evolución del turismo: 2023–2026

El punto de partida del relevamiento es 2023. Durante las vacaciones de invierno de ese año, la Provincia recibió 2.554.044 visitantes y registró casi $ 55.000 millones de gasto turístico. A partir de 2024 comenzaron a aparecer señales de retracción y, al mismo tiempo, cambios en la forma de viajar. A nivel nacional, el verano de 2024 movilizó 29,2 millones de turistas (13,7 % menos que en 2023), mientras la estadía promedio bajó de 4,1 a 3,9 días.

La tendencia continuó durante 2025: en las vacaciones de invierno viajaron 4,3 millones de turistas en todo el país (10,9 % menos que en 2024 y 21,5 % menos que en 2023), con un impacto económico que cayó 11,2 % en términos reales. En 2026 hubo una recuperación parcial del movimiento nacional, aunque sin retornar al máximo de 2023.

En la provincia de Buenos Aires, el contraste fue especialmente visible durante el receso invernal de 2026: entre el 17 y el 26 de julio se movilizaron alrededor de 296.000 turistas en los principales destinos relevados (lo que representa un 21,2 % menos que en 2025 y un 31,1% menos que en 2023), aun cuando el movimiento nacional creció 5,9 % interanual.

2. Cambios en los patrones de viaje

El cambio de hábito aparece repetido en destinos muy diferentes:

Tandil: Alcanzó el 100 % de ocupación en Semana Santa de 2026, pero con alta rotación y numerosas familias que permanecieron una o dos noches.

Marisol: Las autoridades describieron un corrimiento desde la quincena tradicional hacia estadías de tres, cuatro o cinco días o, como máximo, una semana.

Pehuén Co: Reportó permanencias frecuentes de tres o cuatro días y una fuerte concentración de ocupación durante los fines de semana.

Monte Hermoso: Mostró un menor movimiento de lunes a jueves.

Claromecó: La estadía habitual se ubicó entre cuatro y cinco noches durante la temporada 2025/26.

La lectura del ODE es que el turismo bonaerense no atraviesa una contracción uniforme, sino una transformación. Viajar continúa formando parte de las decisiones de consumo, pero con presupuestos más ajustados, mayor selectividad y una búsqueda creciente de escapadas breves.

3. Resultados por destino

3.1. Costa Atlántica

La Costa Atlántica conserva el mayor volumen de visitantes, aunque los datos reunidos por el ODE muestran resultados diferentes entre destinos. En varios municipios, la ocupación o la llegada de turistas se sostuvieron en niveles importantes mientras el gasto se debilitó:

Mar del Plata: Recibió 3.141.472 turistas entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 (3,7% menos que el verano anterior), con una ocupación promedio del 50,7%. El 41,3% de los visitantes utilizó vivienda propia o prestada, el 32,6% vivienda alquilada y el 25,9% hotelería; el 81,4% llegó en vehículo particular. Al mismo tiempo, relevamientos sectoriales señalaron una caída del consumo cercana al 20%, especialmente en gastronomía.

Partido de La Costa: En enero de 2026 superó los 1,3 millones de turistas y registró un 72% de ocupación promedio. El municipio había cerrado 2025 con 6.090.200 turistas y, entre el 1 de diciembre de 2025 y el 14 de febrero de 2026, contabilizó 2.710.300 visitantes (3,8% más interanual para ese corte). Como referencia de impacto económico, para un fin de semana largo de 2024 el municipio había estimado más de $15.000 millones de ingresos asociados a 90.000 turistas.

Pinamar: Mantuvo índices altos de ocupación durante enero de 2026 (90% en Pinamar, 87% en Ostende, 88% en Valeria del Mar y 90% en Cariló), con un descenso en febrero. INECO-UADE estima que el turismo explica entre el 50% y 60% del PBG local. La Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH) registró 282.604 viajeros alojados en 2023 y 285.762 en 2024 (+1,1%).

Villa Gesell: Llegó en enero de 2026 al 74% de ocupación y alrededor de 750.000 visitantes, aunque el municipio informó una caída del consumo cercana al 26%. La estimación de INECO-UADE ubica al turismo entre el 40% y 50% del PBG local. La EOH mostró una baja de viajeros alojados: de 254.530 en 2023 a 236.670 en 2024 (-7%).

Mar Chiquita: Presentó picos cercanos al 90% de ocupación los fines de semana y alrededor del 70% en días hábiles de enero de 2026. Sin embargo, la ocupación general resultó un 6,6% inferior interanual y el área turística informó caídas cercanas al 30% en gastronomía y servicios. La EOH había registrado una baja desde los 59.750 viajeros registrados en 2023.

3.2. Balnearios de menor escala

En los destinos de menor escala, el comportamiento difiere:

Arenas Verdes: Sostiene una oferta vinculada a la naturaleza, baja densidad, camping, concesiones y nuevas unidades turísticas.

Balneario San Cayetano: Su crecimiento se relaciona con desarrollo inmobiliario e inversiones privadas, destacando en 2024 la compra por $104,5 millones de un terreno municipal destinado al sector hotelero.

Claromecó: Recibió 80.000 visitantes durante la temporada 2025/26. El 50,1% de los grupos estuvo compuesto por familias, el 29,4% por parejas y el 83,6% llegó en vehículo particular. La estadía habitual fue de cuatro a cinco noches y el 80% de los prestadores relevados realizó inversiones previas a la temporada.

Marisol: Alcanzó entre el 90% y 95% de ocupación durante los fines de semana de enero, sufriendo un corrimiento de la quincena tradicional hacia estadías de 3 a 7 días.

Pehuén Co: Registró un 78% de ocupación promedio durante la primera quincena y del 95% al 98% los fines de semana. La Dirección de Turismo estimó entre 85.000 y 90.000 ingresos en quince días mediante conteo vehicular.

Bahía San Blas: Mantiene la pesca deportiva como producto central, complementada por playa, excursiones embarcadas, gastronomía y naturaleza.

3.3. Destinos serranos y escapadas

Los destinos serranos y de cercanía muestran capacidad para captar viajes cortos, naturaleza, gastronomía y eventos, pero no escapan a la reducción de la estadía ni a la dependencia de fechas específicas:

Tandil: Alcanzó el 100% de ocupación durante Semana Santa de 2026. El municipio destinó aproximadamente $200 millones a infraestructura, logística, ferias y servicios, participando más de 850 puestos de emprendedores. Sin embargo, la EOH indica que los viajeros alojados pasaron de 154.616 en 2023 a 131.304 en 2024 (-15,1%), evidenciando la dificultad para sostener niveles elevados fuera de fechas clave.

Tornquist y Sierra de la Ventana: Las vacaciones de invierno de 2026 mostraron una ocupación promedio de entre el 50% y 61%, con picos de hasta el 79% concentrados los fines de semana.

Balcarce: La Fiesta Nacional del Automovilismo 2026 reunió a más de 80.000 personas en cuatro jornadas, alcanzando el 100% de ocupación con 140 stands.

Azul y Olavarría: En Azul, el Encuentro Mototurístico de Semana Santa 2025 generó un impacto estimado en $107 millones. En Olavarría, la Fiesta Aniversario 2025 registró más de $80 millones en ventas y la feria "Atardecer de Feria" superó los $14 millones en enero de 2026.

Saavedra y Pigüé: Completan la oferta con una propuesta combinada de sierras, lagunas, turismo rural y trekking, articulando circuitos regionales con Tornquist para extender estadías.

4. Indicadores comparativos

4.1. Consumo sectorial y ocupación

El dato más sensible del informe surge al contrastar ocupación y gasto.

Aunque las series no son estrictamente idénticas, apuntan hacia la misma conclusión: un destino puede registrar un 90% de ocupación un fin de semana y, aun así, generar un movimiento económico menor que en temporadas anteriores con menor ocupación pero estadías más prolongadas.

4.2. Viajeros alojados: 2023 y 2024

Comparación de destinos de datos 2023–2024 explícitos en la EOH.

4.3. Alquileres temporarios

Otro de los movimientos que aparece en 2026 es la expansión de los alquileres de corta estadía. Los datos de AirDNA -que corresponden a ese segmento específico y no equivalen a hotelería tradicional ni a facturación turística municipal- permiten medir su peso creciente.

5. Desafíos transversales de la agenda municipal

El Observatorio identifica cinco problemas transversales en la agenda turística municipal:

5.1. Rutas, accesos y caminos rurales

En municipios rurales, costeros y vinculados a la pesca, la transitabilidad es una condición directa para recibir visitantes. Los relevamientos registran caminos rurales que se anegan, tramos de tierra o consolidados, accesos que requieren mantenimiento y rutas con bacheo o repavimentaciones pendientes. 

Por ejemplo, el municipio de Brandsen pide por el estado de la RP 54 y el camino a Oliden y ensanche y repavimentación de la RP 210 y demoras en una obra de la RP 215. También Benito Juárez documentó dificultades en el camino hacia Cantera El Infierno. Otro caso es Coronel Dorrego, donde el acceso a Marisol combina RN 3, RP 108 y un último tramo de camino consolidado desde Oriente. En Pila, el problema aparece de manera todavía más directa: productores, vecinos y guías de pesca plantearon reclamos por el mantenimiento de la red vial no pavimentada que conecta la cabecera con pesqueros del Río Salado, Laguna Yalca y otros parajes.

También puede mencionarse Patagones quien debió reforzar tareas de mantenimiento del camino hacia Bahía San Blas durante períodos de mayor afluencia turística para garantizar la transitabilidad. En Miramar se pidió avanzar con la continuidad de la autovía de la Ruta 11 entre Mar del Plata y Miramar y mejorar la Ruta Provincial 77.

La problemática vial también alcanza a los principales corredores turísticos de la Costa Atlántica. Intendentes y concejos deliberantes de Partido de La Costa, Villa Gesell, Pinamar, Mar del Plata y Miramar vienen gestionando ampliaciones, repavimentaciones y mejoras sobre corredores estratégicos como las rutas provinciales 11, 77 y 88, consideradas claves para la seguridad, la conectividad y el desarrollo turístico regional.

Cuando el acceso pierde previsibilidad, también se reduce la posibilidad de convertir una visita de día en una estadía con alojamiento, gastronomía y consumo local.

5.2. Estacionalidad y dependencia de eventos

Muchas economías turísticas bonaerenses funcionan con picos muy pronunciados. Carnavales, fiestas gastronómicas, automovilismo, celebraciones religiosas, vacaciones, pesca y festivales pueden llevar la ocupación a niveles máximos durante pocos días y luego dejar una fuerte caída. La Plata depende en buena medida de recitales y grandes acontecimientos; San Nicolás alcanza niveles máximos durante Expoagro y la peregrinación mariana; Ayacucho, Balcarce, General Lavalle, Rauch, Carlos Casares y General Viamonte también concentran una parte relevante de su movimiento en fechas especiales. El desafío es transformar asistentes ocasionales en visitantes recurrentes y extender la actividad durante más meses.

5.3. Menos noches y menor gasto

La reducción de la estadía es probablemente el problema económico más extendido en 2026. Monte Hermoso, San Pedro, Ramallo y Pehuén Co muestran, con diferentes indicadores, que los viajeros siguen viajando pero recortan noches y consumo. En La Plata, la actividad turística cayó un 2,5% interanual durante el segundo trimestre de 2026, con los restaurantes y las agencias de viajes como los sectores más afectados, de acuerdo con datos del estudio elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP y la Cámara de Turismo Regional La Plata.

Para los municipios y los prestadores, eso obliga a mirar otras variables: permanencia, gasto por persona, ocupación entre semana y capacidad de generar una segunda o tercera noche de alojamiento.

5.4. Déficit de estadísticas locales

El trabajo del ODE advierte una dificultad transversal: muchos municipios todavía no publican de manera regular cantidad de visitantes, plazas, ocupación, pernoctes, gasto o procedencia. Otros difunden cifras de eventos sin separar residentes, excursionistas y turistas. La consecuencia es que no existe una serie municipal homogénea capaz de mostrar, con la misma metodología, qué destinos ganan o pierden turistas año tras año. Sin esa base, también se vuelve más difícil evaluar inversiones, diseñar promociones o medir el retorno de una política turística.

5.5. Corredores turísticos regionales

La fragmentación de la oferta abre, al mismo tiempo, una oportunidad. Los datos sugieren que los municipios pueden ganar más si construyen circuitos regionales: playa y sierras, termas y pueblos rurales, pesca y gastronomía, naturaleza y fiestas tradicionales. En distintas localidades ya aparecen derivaciones de demanda cuando un destino completa su capacidad o cuando una localidad cercana ofrece un atractivo complementario. La posibilidad de extender el viaje más allá de un solo municipio puede ser una de las claves para aumentar la permanencia.

6. Una provincia turística que necesita convertir movimiento en actividad económica

La provincia de Buenos Aires continúa siendo un territorio turístico de enorme escala, pero el relevamiento indica que el desafío dejó de ser solamente atraer visitantes. La discusión pasa por recuperar permanencia, consumo y rentabilidad local, reducir la estacionalidad y mejorar las condiciones que permitan transformar las visitas en mayores ingresos para las economías municipales.

Para el Observatorio de Datos Estratégicos, la evidencia disponible permite identificar cuatro fenómenos simultáneos: menor duración de los viajes; mayor peso de las escapadas y los fines de semana; consumo más débil en diversos destinos; y una marcada heterogeneidad territorial. La Costa Atlántica mantiene un volumen central, pero su desempeño cambia considerablemente fuera de la temporada alta; los destinos serranos y de cercanía captan demanda asociada a naturaleza, gastronomía y eventos; y los alquileres temporarios ganan presencia en aquellos destinos donde existen datos disponibles.

La conclusión general es que el turismo bonaerense cambió la manera de viajar y, con ella, su impacto económico. Entre 2023 y 2026, distintos destinos registraron caídas en la llegada de turistas, estadías más cortas y una reducción del consumo. Entre los factores económicos que contribuyen a explicar este comportamiento se encuentran la pérdida del poder adquisitivo y el encarecimiento de las vacaciones. Paralelamente, el aumento de los costos operativos afectó la rentabilidad de las empresas vinculadas al turismo.

Para el ODE, el desafío de la política turística provincial no debería limitarse a incrementar la cantidad de visitantes, sino también a generar las condiciones para prolongar las estadías, fortalecer el consumo y mejorar el impacto económico de la actividad en cada municipio.
 

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