martes 06 de octubre de 2026 - Edición Nº4581

Espectáculos | 6 oct 2026

Entrevista

Vestigios de un teatro analógico: Juan Pablo Geretto reconstruyó “Solo como una perra”

El actor y guionista encaró el doble desafío de recuperar el espectáculo que alguna vez existió y, en ese mismo gesto, crear uno nuevo, con un avasallante cuarto de siglo en el medio. La “emoción a flor de piel” por este cadáver exquisito la plasmó en diálogo con ANDigital.


Con actuación de Juan Pablo Geretto y dirección de Juanse Rausch, Solo como una perra recupera una obra estrenada hace más de dos décadas y perdida desde entonces. Con marcado suceso, reestrenó en Rosario y ahora es el turno de la Ciudad de Buenos Aires, con presentaciones los lunes de octubre y noviembre en Dumont 4040.

Sin registros ni archivo, la pieza volvió a escena a partir de la memoria para reconstruir aquello que fue y, al mismo tiempo, para crear algo completamente nuevo.

¿Qué sucede cuando una obra desaparece y sólo queda el recuerdo de haberla hecho? ¿Es posible reconstruir un espectáculo a partir de aquello que permanece en la memoria? Ante estos disparadores, el protagonista y dramaturgo ensaya respuestas en diálogo con ANDigital:  “Más que el reencuentro, que fue genial, el proceso fue lo más motivador y emocionante, porque tuvimos que hacer una megasíntesis de todo lo que vimos, descubrimos y quisimos poner”.

Trabajo arqueológico

“La búsqueda de todo eso fue enorme, vimos muchas cosas, nos juntamos con mucha gente, recuperamos un montón de caras, de amigos, gente que no veíamos hace un montón y que en algún momento fueron tan importantes. Todo eso era lindo contarlo”, confiesa en tren de reconstruir el pasado y que se convierta también en una forma de crear presente.

En torno a ese doble desafío de recuperar el espectáculo que alguna vez existió y, en ese mismo gesto, crear uno nuevo, Geretto reconoce estar -entre el recuerdo y la reinvención- “a flor de piel” y con una “emoción constante”.

El oriundo de Gálvez vuelve sobre una obra de sus comienzos para poner en escena los misterios de la memoria. Un ejercicio teatral que también es un pase de magia: traer al presente aquello que ya no existe para transformarlo delante del público.

“No importaba recordar todo tal cual, importó sí lo que encontramos en el camino y que nos parecía hermoso contarlo. Fue gracioso porque algunas cosas no sabía si las había hecho yo; esa cosa analógica de recordar juntos porque cada cual tiene un pedacito, una perspectiva de esos años…”, sopesa, para luego destacar el “enorme aporte” que significó el intercambio generacional con Juanse Rauch, quien con suerte gateaba en momentos en los que se estrenaba esta obra.

Acto seguido, Geretto subraya el “encanto” de las salas chicas. “El teatro para mí está hecho para ver de cerca. Lo demás es otra cosa que tiene que ver con la industrialización, de la cual no reniego y soy parte”, admite el protagonista de Berlín Berlín, comedia que continúa con sus presentaciones de miércoles a domingos en el Teatro Apolo.

“No me queda otra que considerarme un bicho de teatro porque no he tenido un gran recorrido audiovisual tampoco. Pero básicamente porque lo hago desde que soy muy chico, es un lugar donde me siento muy cómodo”, acota, para luego ponerse en modo espectador: “Me gusta mucho el cine, pero será porque también tengo como otra mirada, menos profesional, más ‘ignorante’. En el teatro cuando veo un actor que sufre porque no lo iluminan, por ejemplo, ya me pierdo...”.

Vicios de la modernidad

En el final, Juan Pablo se lamenta por los malos hábitos que parecen copar paulatinamente las salas de cine y teatro, vinculados principalmente a las nuevas tecnologías y la dictadura de la hiperconectividad. “Esta necesidad de distraernos todo el tiempo y que todo pase a otra cosa, tener un estímulo permanente. Quizás si al teatro no lo mata la tecnología, lo mata el pochoclo también. Parece que siempre algo necesitás aparte de la experiencia de estar ahí. Dicho sea de paso, experiencia a la cual elegiste, por la que pagaste…”, reflexiona.

“Si llegaste hasta ahí y destruís toda esa experiencia es una pena, porque básicamente los que estamos arriba del escenario lo que hacemos es una suspensión de realidad”, sentencia el hacedor del también exitoso unipersonal Maestra Normal.

Solo como una perra

Actuación: Juan Pablo Geretto
Dramaturgia: Juan Pablo Geretto y Juanse Rausch
Dirección: Juanse Rausch
Diseño de escenografía y vestuario: Laura Copertino 
Realización de escenografía: Gustavo Ruiz
Realización de esculturas: Axel Caponi
Diseño de iluminación: Facundo David
Música original: Nicolás Vaiana
Realización de contenidos audiovisuales: Juan Selva
Diseño gráfico: Martín Gorricho
Fotografía: Alejandra López
Motion graphics y programa: Martín Costas
Zapatos: Miguel Escalfe
Pintura de objetos: Martina Petroc
Tapicería: Hugo Cheres
Realizadores de vestuario: Nélida Bellomo y Javier Laureiro
Diseño y Realización de pelucas: Alejo Moisés
Asistente de dirección: Florentina Messina
Producción ejecutiva: Laura Quevedo y Julieta Turco
Producción general: Marina Pampin, Gustavo Ferrari y Roma Produce

Duración: 75 minutos
Funciones: lunes a las 20 horas en Dumont 4040, calle Santos Dumont 404, CABA
Entradas: vía Alternativa Teatral.

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