miércoles 14 de octubre de 2026 - Edición Nº4589

Interés general | 14 oct 2026

Mundo empresarial

Eventos de fin de año: los riesgos invisibles y las exigencias para organizar festejos

Con el inicio de la temporada alta de celebraciones corporativas, los especialistas ponen la lupa en el impacto de siniestros y las regulaciones que exigen coberturas específicas para resguardar el patrimonio de los organizadores y responsables.


Con la llegada del fin de año, la agenda social y corporativa registra su pico anual de actividad a través de fiestas de cierre, reuniones, festivales, congresos y eventos al aire libre. En este contexto de alta concurrencia, la gestión de riesgos y la protección del patrimonio de anfitriones, organizadores y espacios de eventos, se consolida como un factor determinante frente a contingencias e imprevistos legales o económicos.

Del armado al servicio gastronómico

Más allá de lo que sucede durante el desarrollo de una celebración, la logística de un evento conlleva varios momentos de vulnerabilidad operativa que suelen pasarse por alto. Los imprevistos no solo se limitan al momento del festejo, sino que abarcan de manera crítica las etapas de armado y desarmado de las instalaciones.

Entre las principales contingencias que pueden afectar la continuidad patrimonial de quienes organizan se destacan:

  •  Accidentes personales y daños a la infraestructura: siniestros producidos en los predios o locaciones.
  • Contingencias en fases logísticas: incidentes ocurridos durante el montaje o desmontaje de estructuras y equipamiento.
  • Reclamos por servicios gastronómicos: inconvenientes o imprevistos derivados de la provisión de catering y alimentos.
  • Exigencias normativas y cláusulas específicas.

Lejos de ser una decisión aislada, la contratación de coberturas de Responsabilidad Civil (RC) responde a un marco de regulaciones cada vez más estricto. Actualmente, un número creciente de predios, salones, municipios y organizadores exige la presentación previa de certificados específicos como condición indispensable para habilitar el uso de los espacios.

Estas exigencias normativas suelen incluir requerimientos técnicos como cláusulas de No Repetición y la incorporación de asegurados adicionales, garantizando que todas las partes involucradas cuenten con un resguardo ante eventuales reclamos judiciales o extrajudiciales.

De la obligación formal a la protección patrimonial

Si bien en muchos casos la cobertura se gestiona como una mera exigencia contractual para poder operar, existe un amplio universo de eventos que aún se realizan sin la protección adecuada. Frente a este escenario, los especialistas enfatizan la necesidad de promover una mayor conciencia sobre la gestión de riesgos, desplazando la idea de que la seguridad representa un “gasto” prescindible para posicionarla como un resguardo esencial en la planificación integral.

Al respecto, Viviana Roldán, directora técnica comercial de DDN Brokers, explica que no todas las actividades presentan los mismos niveles de exposición ni los mismos requerimientos: “En este contexto, el rol del asesor sigue siendo clave identificando estratégicamente la exposición, las necesidades y las sumas aseguradas adecuadas para cada situación”.

La especialista concluye que el principal desafío consiste en acompañar a empresas y organizadores con un asesoramiento profesional desde la etapa de planificación, garantizando soluciones a medida que protejan el patrimonio ante cualquier eventualidad.

En este sentido, la cobertura de Responsabilidad Civil para Eventos contempla el resguardo patrimonial ante daños a terceros, instalaciones y servicios durante la totalidad del ciclo del evento, desde el montaje hasta su finalización.

Más Noticias