Las empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) advirtieron que podrían reducir progresivamente los servicios de 104 líneas nacionales si el Gobierno no responde a sus reclamos económicos. Las cámaras empresarias sostienen que los ingresos provenientes de las tarifas y los subsidios no alcanzan para cubrir los costos de funcionamiento.
La advertencia fue difundida este sábado a través de un comunicado firmado por las cuatro entidades del sector: la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (CTBPA) y la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires (CEUTUPBA).
Según plantearon, pese a las reuniones mantenidas con la Secretaría de Transporte, todavía no se acordaron mecanismos para actualizar la estructura de costos y garantizar la continuidad de las prestaciones.
Uno de los principales puntos de conflicto es una diferencia de $40.000 millones entre los ingresos proyectados para junio y octubre. De acuerdo con las cámaras, los cálculos oficiales contemplaron una recaudación superior a la que finalmente obtuvieron las empresas y ese desfasaje todavía no fue compensado.
Las entidades también reclaman una revisión de los costos reconocidos para mantener los servicios, incluidos los gastos operativos y la compra de unidades nuevas.
Otro de los cuestionamientos está relacionado con los índices de operatividad que, según las empresas, penalizan la antigüedad de los vehículos. Advierten que las dificultades económicas complican la renovación de las flotas y el mantenimiento de las unidades.
El sector también enfrenta el impacto de las negociaciones salariales y la proximidad del pago del medio aguinaldo de diciembre, factores que, de acuerdo con las cámaras, incrementan la presión sobre las cuentas de las compañías.
Otro de los argumentos de las compañías está relacionado con la diferencia entre la tarifa que pagan los pasajeros y el costo que, según sus cálculos, tendría el servicio sin subsidios.
El boleto mínimo de las líneas nacionales se ubica en $742,81 desde mayo. Las empresas sostienen que, sin asistencia estatal, debería alcanzar los $2.494,13.
La diferencia es de $1.751,32 por viaje, equivalente al 70,2% del costo calculado por las entidades empresarias. Por eso, reclaman una actualización de los ingresos y medidas que permitan sostener las prestaciones sin profundizar el deterioro económico del sistema.
La advertencia alcanza a 104 líneas de jurisdicción nacional que circulan por el AMBA. Entre ellas se encuentran varias de las que conectan la Ciudad de Buenos Aires con distintos municipios del conurbano bonaerense.
El listado difundido por las cámaras incluye las siguientes líneas:
1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46, 49, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 100, 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148, 150, 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194 y 195.
Por el momento, las empresas no informaron que los recortes ya se hayan puesto en marcha. La advertencia apunta a una posible reducción progresiva de las frecuencias si no hay avances en las negociaciones con las autoridades nacionales.
Las cámaras empresarias señalaron que una reducción de los servicios tendría consecuencias para millones de pasajeros que utilizan diariamente el transporte público para trasladarse por el AMBA.
Por eso, reclamaron una estructura de costos actualizada, alternativas de financiamiento y respuestas concretas por parte del Gobierno nacional para evitar que el conflicto se profundice.
Las entidades también manifestaron su disposición a continuar el diálogo y advirtieron sobre las dificultades para sostener las prestaciones en las condiciones económicas actuales.
Mientras continúan las negociaciones, el principal interrogante es si habrá un acuerdo que permita evitar las restricciones anunciadas. Hasta el momento, no se comunicó una fecha para el inicio de los eventuales recortes ni un cronograma de reducción de frecuencias.