lunes 19 de octubre de 2026 - Edición Nº4594

Interés general | 19 oct 2026

Salud

Expo Hipoacusia 2026: el evento que mostró cómo viven 2,5 millones de argentinos

La Fundación Casacusia reunió en la Universidad Torcuato Di Tella a personas con pérdida auditiva, familias, profesionales de la salud y educadores de 10 provincias argentinas y de Chile, Colombia, Estados Unidos, Perú y Uruguay.


Por primera vez en Latinoamérica, la hipoacusia fue protagonista de un evento a gran escala. Durante ocho horas, la Expo Hipoacusia 2026, organizada por la Fundación Casacusia, brindó información, experiencias y herramientas para comprenderla mejor y acercar recursos a quienes conviven con ella. Aunque la mayoría de los asistentes provino de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad de Buenos Aires, también llegaron participantes desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, pasando por Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Río Negro, Corrientes y San Luis.

La convocatoria de más de 800 asistentes refleja una necesidad cada vez más visible: en la Argentina, se estima que unos 2,5 millones de personas tienen algún grado de pérdida auditiva, y muchas no encuentran espacios donde hablar de lo que les pasa.

Esta condición puede impactar en las relaciones personales, la educación, el trabajo y el bienestar emocional. Y aunque se trata de una realidad compartida por millones, quienes la atraviesan muchas veces sienten que son los únicos. La Expo propuso justamente lo contrario: un día entero dedicado a encontrarse con otros que tienen experiencias similares.

“Una de las partes más difíciles de la hipoacusia es el aislamiento. Uno empieza a evitar reuniones y a faltar a encuentros y termina quedándose fuera de las conversaciones. Ver a tantas personas compartiendo su historia, a familias encontrando respuestas y a quienes escuchan bien entendiendo por un rato cómo se vive con pérdida auditiva nos confirma que el camino es estar juntos”, destacó Lucas Adlerstein, fundador de Casacusia. 

Asimismo, recalcó que “fue fuerte ver a tantas personas salir emocionadas y llorando de la experiencia inmersiva y de los encuentros, para muchos fue realmente fuerte sentir lo que puede sentirse vivir con hipoacusia. Va a unir y generar diálogo en muchas familias”.

El evento abordó la pérdida auditiva desde una perspectiva integral, más allá del diagnóstico y los tratamientos. Ofreció 50 actividades que combinaron información médica y avances tecnológicos, talleres prácticos sobre derechos y empleo, y rondas en las que personas con distintas condiciones auditivas y sus familias pudieron contar su historia sin temor a ser juzgadas.

Entre los temas tratados estuvieron lo difícil que es pedir que repitan una y otra vez, el cansancio de seguir una conversación o el miedo a quedar afuera en el trabajo o en la escuela. Todas las actividades fueron gratuitas e incluyeron intérpretes de lengua de señas.

Una jornada para entender y no sentirse solo

Uno de los espacios más convocantes de la jornada fue la experiencia inmersiva desarrollada por Beltrán Bunge y Valentino Famá, estudiantes de Diseño de la Universidad Torcuato Di Tella. En la sala de cine de la universidad, un sistema de sonido envolvente reproducía escenas cotidianas tal como las percibe una persona con distintos tipos y grados de pérdida auditiva: una conversación que se vuelve inentendible, una voz que se apaga, sonidos que desaparecen. Para familiares, amigos y personas sin hipoacusia, fue la oportunidad de entender en pocos minutos algo que suele ser difícil de explicar con palabras.

Además de la simulación, la Expo invitaba a ponerse en el lugar del otro a través del diálogo. En más de 15 rondas, personas con audífonos, implantes cocleares y de conduccion osea, acúfenos, síndrome de Ménière, microtia o hipoacusia unilateral se sentaron a conversar sobre los desafíos de su día a día. También hubo rondas específicas para mujeres, jóvenes y familiares de niños con hipoacusia. Es el formato que Casacusia sostiene todo el año en sus encuentros mensuales, y que en la Expo se multiplicó.

Por la tarde, el auditorio principal recibió a Adriana Mocciola, periodista de Telemundo radicada en Miami y autora de “La periodista que no oye pero escucha”. En conversación con  Lucas Adlerstein, Mocciola repasó cómo la pérdida auditiva atravesó su vida y su carrera en los medios, y cómo aprendió a seguir haciendo su trabajo de otra manera, ahora accediendo al sonido de forma más clara.

La jornada ofreció una agenda amplia y diversa, con más de 30 conferencias, paneles y talleres que abordaron la hipoacusia desde distintas perspectivas. Especialistas en otorrinolaringología, audiología y psicología respondieron consultas del público, mientras que otras actividades permitieron conocer más sobre condiciones como la otosclerosis y los colesteatomas, aprender cómo tramitar el Certificado Único de Discapacidad (CUD) y adquirir herramientas para la inserción laboral, desde la preparación de un CV hasta una entrevista de trabajo. 

Además, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer cara a cara a empresas del sector auditivo. En sus stands pudieron conocer de primera mano las últimas novedades en tecnología auditiva, despejar dudas y recibir orientación de especialistas. La jornada también contó con una feria de emprendedores vinculados con la hipoacusia, un espacio para que las personas con pérdida auditiva conocieran proyectos impulsados con esfuerzo y compromiso. Entre ellos hubo emprendimientos de productos para el hogar, despertadores vibratorios pensados para personas con pérdida auditiva, y libros y recursos para acompañar a las familias que transitan la hipoacusia.

Más allá de brindar información, la propuesta buscó generar espacios de intercambio en los que los participantes pudieran sentirse identificados con las historias de otros y encontrar una comunidad de acompañamiento. Para que estos contenidos y experiencias puedan llegar aún a más personas, las conferencias y los talleres estarán disponibles en el canal de YouTube de Casacusia.
 

Más Noticias