jueves 22 de octubre de 2026 - Edición Nº4597

Espectáculos | 22 oct 2026

Cine

Mariano Llinás: “Las películas que hice fueron una manera de lidiar con la sombra de Borges”

A lo largo de 323 minutos de metraje, el director presenta su biografía del notable escritor. Lo hace a partir de un exhaustivo registro de los papeles que escribió, de los libros que leyó y de los lugares adonde fue. Estrena el 8 de noviembre en el MALBA.


Producida por El Pampero Cine y realizada con el apoyo de ISLAA (Institute for studies on Latin American Art), el 8 de noviembre estrena en el MALBA la Biografía de Jorge Luis Borges, dirigida por Mariano Llinás y presentada en tres partes: Parte 1: 129’ / Parte 2: 90’ / Parte 3: 104’).


 
Una biografía de Jorge Luis Borges a partir de un exhaustivo registro de los papeles que escribió, de los libros que leyó, de los lugares adonde fue. Y, a partir de ello, el intento de descifrar una vida extrañísima: alguien que vivió como un guerrero subterráneo y oculto, y cuya causa era la literatura, la literatura concebida como un reino o como un paisaje.

Si los espías de la Guerra Fría se batían desde un escritorio o desde una casa deshabitada para defender su mitad del mundo, Borges luchaba desde una biblioteca para engrandecer y ampliar los territorios de su propia tribu: la de aquellos para quienes la parte importante del universo es la de los libros, las tramas y las palabras.

A la aventura de ese peregrino secreto (la frase pertenece a Le Carré, el rey de los espías) está consagrado este film protagonizado por Ernesto Montequín, Nicolás Helft, Laura Paredes, Milva Leonardi y Pablo Dacal.

“Leí a Borges por primera vez a mis catorce años. Mi padre era escritor y su tradición era muy diferente: la línea sinuosa que, empezando en Rabelais y Swift, encuentra su misterioso centro en las muecas patafísicas de Alfred Jarry y acaba por desembocar- como un río de montaña desemboca en en un lago- en el surrealismo (¿O es al revés? ¿O los ríos de montaña surgen en lagos y van desde allí hacia el mar? Al menos eso es lo que sucede en Ginebra-donde murió Borges- y el Ródano -donde Borges se encuentra consigo mismo en el cuento El Otro”, reflexiona Llinás.

“La cuestión es que empecé a leer a Borges como un autor surrealista: el propio Borges se hubiera escandalizado. A partir de ese momento, sus libros comenzaron a ejercer sobre mí una lenta conquista. A los 25 años sólo pensaba en Borges y en las cosas de Borges y no es aventurado decir que las películas que hice después fueron una manera de lidiar con esa sombra”, confiesa.

En este sentido, recalca: “Alguna vez, Truffaut le reprochó a Hitchcock el hecho de haber filmado un sueño en Spellbound. ‘Es un error que usted filme sueños, Hitchcock’, señaló Truffaut. ‘Todas sus películas son sueños’. Del mismo modo, alguien podría decirme: ‘¿Para que filma usted una película sobre Borges, Llinás, si no ha hecho otra cosa que filmar a Borges durante toda su vida?’”.

Una sola cosa me redime de ese evidente pleonasmo. A lo largo de toda mi vida he intentado hacer películas de aventuras, películas en las que- como sucede con Philleas Fogg o con Spirou y Fantasio- los héroes son transportados a tierras desconocidas”.

“Creo que en este film Borges es imaginado como un país, como un país peligroso, lleno de amenazas y maravillas, y que las más de cinco horas de metraje son el testimonio de esa azarosa exploración. En este caso, Borges ha sido para mí la jungla de Bengala, o los Himalayas, o el país de la sed de las aventuras de Tintin y Haddock. Es un territorio que conozco bien, pero aún así no dejo de ser vulnerable a sus numerosos peligros”, acota.

E invita al “respetable público” a “seguirnos en el peregrinaje a una tierra inhóspita”.

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