La primera infancia es una etapa fundamental de la vida. Jugar, explorar, leer, crear y descubrir el mundo son experiencias esenciales para el desarrollo de los niños y niñas. Con esa convicción nació “Un espacio para aprender y soñar”, iniciativa que busca generar mejores oportunidades para la infancia dentro de la Unidad Penitenciaria Nº 33 de Los Hornos, partido de La Plata.
El proyecto contempla la creación y el equipamiento de seis espacios de primera infancia, uno en cada pabellón donde viven mujeres junto a sus hijos e hijas pequeños. La propuesta alcanzará a aproximadamente 35 niños y niñas de entre 0 y 4 años.
La iniciativa surge de un relevamiento de las condiciones cotidianas de estos niños y niñas, que permitió identificar la necesidad de contar con sectores especialmente preparados para el juego, el aprendizaje, la exploración y el desarrollo infantil.

A partir del aprovechamiento de sectores existentes, se propone generar ambientes seguros, cálidos, ordenados y estimulantes, con pisos adecuados, mobiliario infantil, estanterías, libros, juegos didácticos y materiales artísticos que favorezcan el movimiento, la creatividad y el aprendizaje.
El proyecto es impulsado de manera conjunta por cinco instituciones: el Rotary Club Ensenada; la Escuela La Inmaculada de Ensenada; la Acción Católica Argentina – La Plata; la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) – La Plata y la Universidad Católica de La Plata, a través de la Cátedra Libre Enrique Shaw.
La articulación entre estas organizaciones expresa una convicción compartida: el compromiso y el trabajo colaborativo permiten transformar necesidades concretas en oportunidades y construir respuestas que trasciendan los esfuerzos individuales.

Actualmente, el proyecto se encuentra en una etapa avanzada de implementación. El equipamiento previsto está reunido y resta resolver la incorporación de sistemas de calefacción adecuados, sujetos a la evaluación técnica y a las autorizaciones correspondientes. Este componente resulta especialmente importante para favorecer el uso de los espacios durante los meses de bajas temperaturas.
La iniciativa busca que los seis pabellones cuenten con espacios equipados de manera semejante, para que los niños y niñas tengan oportunidades equivalentes de jugar, leer, explorar, crear y aprender, independientemente del sector en el que vivan.
Además, se prevé realizar un seguimiento del funcionamiento de los espacios para evaluar su utilización, las oportunidades que ofrecen y su sostenibilidad a lo largo del tiempo.
Más allá del equipamiento, el propósito es contribuir a un entorno cotidiano más favorable para la primera infancia, reconociendo la importancia de brindar oportunidades de desarrollo, aprendizaje y bienestar desde los primeros años de vida.

“Porque las circunstancias pueden ser complejas, pero las oportunidades de la infancia merecen ser cuidadas. Seis espacios. Aproximadamente 35 niños y niñas. Cinco instituciones trabajando juntas por la primera infancia”, resumieron.