La crisis educativa en la Argentina suma un nuevo y preocupante capítulo que apunta directo al corazón de las aulas. Un lapidario informe del Observatorio de Argentinos por la Educación titulado "De aprender a enseñar matemática: cómo se forman los docentes de escuela primaria" reveló que apenas el 8,8% de las horas de formación en los profesorados se destina al estudio de la matemática.
El estudio expone que el 76% de los jóvenes argentinos de 15 años no alcanza el nivel mínimo esperado en la materia,una falencia estructural que hunde sus raíces en la escasa preparación inicial y continua que reciben los maestros encargados de dictar la disciplina en el nivel primario.
Las diferencias en las currículas no solo se limitan a la cantidad de horas reloj, sino también al enfoque pedagógico.Según el relevamiento, en la gran mayoría de las jurisdicciones del país se le dedica mucho más tiempo a la didáctica general que a la profundización de los contenidos disciplinares específicos que los docentes deben transmitir y explicar luego frente a los alumnos.
Los especialistas advierten que muchos estudiantes ingresan a los profesorados arrastrando conocimientos matemáticos poco consolidados, y la cursada terciaria no logra subsanar esas brechas, priorizando la forma de enseñar por sobre el dominio profundo de la ciencia exacta.
El tiempo dedicado a la disciplina en los profesorados varía de forma drástica según cada jurisdicción del país, generando profundas asimetrías en el territorio nacional:
Las provincias con mayor carga horaria:
Mendoza: encabeza el ranking nacional con un 12,7% de su plan de estudios enfocado en la materia.
Misiones: 10,7%
La Rioja: 10,2%
Las provincias con menor carga horaria:
Santiago del Estero: se ubica en el fondo de la tabla con apenas un 5,6%.
Salta: 6,4%
Entre Ríos: 7,1%
El descalabro en la formación inicial repercute de manera directa en el rendimiento de los estudiantes de primaria y secundaria. De acuerdo con los datos oficiales de las evaluaciones nacionales Aprender, el 45% de los alumnos de sexto grado no alcanza un desempeño satisfactorio en matemática.
A este panorama se le suma la falta de actualización profesional una vez que los docentes ya están ejerciendo: el 32,5% de los maestros de 6.° grado no participó de ningún curso de capacitación o perfeccionamiento en enseñanza de matemática durante los últimos tres años.
Desde el sector académico señalan que esta crisis pedagógica se potencia además por factores externos que golpean a las escuelas, como el alto ausentismo escolar, el impacto de las distracciones digitales —con el uso desmedido de pantallas en clase— y la merma en el acompañamiento familiar cotidiano.
Frente a este escenario de alerta roja, para el ciclo lectivo 2027 está prevista la implementación a nivel nacional del Compromiso Federal por la Matemática. El programa oficial contempla un paquete de medidas que incluirá capacitación docente obligatoria, extensión de la jornada escolar, provisión de nuevos materiales pedagógicos,incorporación de recursos digitales y la puesta en marcha de rigurosos mecanismos de evaluación para intentar enderezar el rumbo de la educación básica en el país.