sábado 31 de octubre de 2026 - Edición Nº4606

Interés general | 31 oct 2026

Comercio digital

La vidriera también está en Google: cómo la IA interviene antes de una compra

Al hacer la consulta, el cliente puede encontrarse con una explicación que reúne características, diferencias y enlaces a distintas fuentes. Para el vendedor, ahí aparece una pregunta de negocio.


Por Nicolás Ferreiro (*)

Una persona busca una pava eléctrica que permita elegir la temperatura del agua. Quiere saber si sirve para el mate, qué capacidad tiene y cuánto tarda en calentar. Antes de comparar precios, necesita entender qué modelos resuelven lo que está buscando.

Al hacer esa consulta en Google puede encontrarse con una explicación generada por inteligencia artificial que reúne características, diferencias y enlaces a distintas fuentes. Para el comercio, ahí aparece una pregunta de negocio: ¿su información forma parte de esa primera orientación que recibe el posible comprador?

La discusión sobre la IA suele centrarse en aplicaciones nuevas. Pero una parte de esta transformación ocurre dentro del buscador de siempre de Google. Los resúmenes conocidos como “AI Overviews” incorporan respuestas que pueden ayudar a ordenar opciones sin salir de la página de resultados.

Una primera selección de información

En septiembre de 2026 realizamos con el equipo de MetrIQon un relevamiento de 13.065 consultas comerciales en Google Argentina, desde dispositivos móviles. Encontramos resúmenes de inteligencia artificial en el 70,1% de las consultas analizadas. El trabajo abarcó siete categorías de productos y registró hasta las tres primeras fuentes citadas en cada respuesta.

El dato importa porque muestra una instancia adicional de exposición para un negocio. Además de que alguien encuentre su página entre los resultados, su información puede aparecer como fuente de una explicación. Una ficha técnica, una comparación o un video de uso pueden aportar elementos para resolver una duda.

Mi lectura es que esa presencia debe pensarse en relación con la pregunta de la persona. Alguien que consulta cómo funciona un producto necesita una explicación diferente de quien ya eligió un modelo y busca dónde conseguirlo. El precio entra en la conversación, pero también la compatibilidad, la garantía, el envío y la atención posterior.

Muchas fuentes, una presencia concentrada

El relevamiento registró 25.176 citas distribuidas entre 3.596 dominios. Sin embargo, siete dominios reunieron aproximadamente la mitad de las citas. Esa concentración plantea un desafío para los comercios que buscan hacerse visibles frente a plataformas y catálogos de mayor escala.

A la vez, hubo diversidad en los formatos consultados: YouTube apareció en el 26,2% de las respuestas con IA e Instagram en el 10,8 %. El contenido que una persona encuentra al investigar un producto puede provenir de una tienda, de un fabricante o de una explicación publicada fuera del sitio donde finalmente compre.

Para una pyme bonaerense, esto invita a revisar dónde está disponible su conocimiento. Si el negocio sabe explicar cómo se usa una herramienta, qué diferencia hay entre dos materiales o qué mantenimiento requiere un equipo, tiene información que puede ayudar a un comprador.

Los resultados completos del estudio sobre IA y búsquedas comerciales están publicados en mi sitio personal, junto con la metodología del relevamiento.

Qué puede trabajar un comercio bonaerense

Pensemos en una ferretería que recibe consultas sobre qué taladro sirve para una pared determinada. Si su catálogo solo informa el nombre y el precio, deja afuera buena parte de la explicación que daría detrás del mostrador: materiales compatibles, tipo de uso, accesorios y diferencias entre modelos.

Publicar esas respuestas permite que el cliente evalúe mejor el producto antes de preguntar. Lo mismo ocurre con una casa de electrodomésticos que detalla medidas y consumo, o con un comercio que explica con precisión hasta dónde entrega y cómo gestiona los cambios.

Mi recomendación es empezar por las dudas frecuentes y los productos más importantes para el negocio. Revisar qué aparece al buscarlos, qué fuentes cita Google y qué información propia falta es una tarea concreta para ordenar prioridades.

Después, conviene conectar esa observación con las consultas que efectivamente llegan: qué pregunta la gente, qué necesita confirmar y qué productos generan interés. Esa información permite mejorar tanto el contenido publicado como la conversación comercial.

La vidriera digital también se construye con la capacidad de explicar. Para un comercio bonaerense, llevar a internet lo que sabe de sus productos es una forma de acompañar al comprador desde su primera pregunta.


(*) Especialista en SEO para eCommerce, investigación de búsquedas e inteligencia artificial (GEO). SEO Sr. en Personal, cofundador de MetrIQon y co-host del podcast “El SEO Ha Muerto?”

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