jueves 05 de noviembre de 2026 - Edición Nº4611

Interés general | 5 nov 2026

Salud

La retinopatía diabética afecta a casi una de cada cuatro personas con diabetes y puede provocar ceguera

El diagnóstico temprano, los controles oftalmológicos y los tratamientos disponibles son fundamentales para prevenir la pérdida irreversible de visión.


Por Guillermo Iribarren (*)
 
La diabetes no solo afecta los niveles de glucosa en sangre. Con el tiempo, también puede dañar los pequeños vasos sanguíneos de la retina, el tejido sensible a la luz ubicado en la parte posterior del ojo. Esta complicación, conocida como retinopatía diabética, puede producir hemorragias, inflamación y alteraciones que comprometen progresivamente la visión, hasta provocar ceguera en los casos más avanzados.

Según la Federación Internacional de Diabetes (IDF), en Argentina aproximadamente 4,3 millones de adultos de entre 20 y 79 años vivían con diabetes en 2024, con una prevalencia estimada estandarizada por edad del 14%. Estos datos permiten dimensionar la población expuesta a desarrollar complicaciones oculares.

Una complicación frecuente que puede avanzar silenciosamente

Una revisión internacional publicada en 2025, que analizó 42 estudios, estimó que el 23 % de las personas con diabetes presenta algún grado de retinopatía diabética y que el 11 % desarrolla formas que amenazan la visión. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que aproximadamente 3,9 millones de personas en el mundo presentan discapacidad visual de lejos o ceguera atribuible a esta enfermedad.

En Argentina, la Guía de Práctica Clínica Nacional sobre complicaciones microvasculares de la diabetes advierte sobre una dificultad adicional: según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2018, menos de la mitad de las personas que reportaron diabetes o glucemia elevada se había realizado un fondo de ojo durante el último año.

El riesgo de desarrollar retinopatía aumenta con los años de evolución de la diabetes, especialmente cuando existe un control inadecuado de la glucemia. La hipertensión arterial, las alteraciones del colesterol, la enfermedad renal y el embarazo también pueden favorecer su aparición o progresión.

Uno de los principales desafíos es que en sus primeras etapas la enfermedad generalmente no produce síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir visión borrosa, manchas flotantes, dificultades para leer, zonas oscuras en el campo visual o pérdida progresiva de la visión. Una disminución repentina de la visión requiere atención oftalmológica urgente.

La detección temprana puede evitar la pérdida de visión

La prevención comienza con el control adecuado de la diabetes, la presión arterial y el colesterol, acompañado de alimentación saludable, actividad física y seguimiento médico. Sin embargo, estos cuidados no reemplazan los controles oftalmológicos.

El diagnóstico se realiza principalmente mediante un examen de fondo de ojo con dilatación de las pupilas, que permite identificar lesiones antes de que afecten la visión. Según cada caso, pueden utilizarse estudios complementarios, como la tomografía de coherencia óptica (OCT) o la angiografía fluoresceínica. Las personas con diabetes tipo 2 deben realizarse una evaluación oftalmológica desde el diagnóstico, mientras que en la diabetes tipo 1 el primer examen suele indicarse dentro de los cinco años posteriores al inicio de la enfermedad. La frecuencia de los controles posteriores depende de los hallazgos y del riesgo individual.

Cuando la enfermedad progresa, existen tratamientos que pueden reducir el riesgo de pérdida visual:

  • Inyecciones intravítreas de medicamentos anti-VEGF: permiten tratar el edema macular y determinadas formas avanzadas de retinopatía.
  • Fotocoagulación con láser: se utiliza en casos seleccionados para disminuir el riesgo de progresión.
  • Cirugía de vitrectomía: puede ser necesaria ante hemorragias persistentes o desprendimientos de retina.
  • Corticoides intraoculares: constituyen una alternativa para determinados pacientes con edema macular diabético.

La retinopatía diabética representa un importante desafío sanitario, pero también una oportunidad de prevención. Detectarla antes de que aparezcan los síntomas y acceder oportunamente al tratamiento puede marcar la diferencia entre conservar la visión y sufrir una discapacidad visual permanente.


(*) Médico del servicio de oftalmología del Hospital Alemán  (MN 66043)

Jornada gratuita de prevención de la ceguera por diabetes

En el marco de la Campaña Nacional de Prevención de Ceguera por Diabetes organizada por el Consejo Argentino de Oftalmología, el Servicio de Oftalmología del Hospital Alemán realizará una jornada de atención gratuita destinada a pacientes adultos con diabetes, con el objetivo de promover la detección temprana de complicaciones visuales asociadas a esta enfermedad.

La actividad tendrá lugar el viernes 13 de noviembre, de 9 a 13 en la Policlínica del Hospital Alemán, Avenida Pueyrredón 1640, Ciudad de Buenos Aires.

Las consultas son gratuitas y no requerirán turno previo.

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