Luján se prepara para recibir una convocatoria multitudinaria por la visita del papa León XIV. El próximo miércoles 11 de noviembre, el Sumo Pontífice encabezará una misa en la Basílica de Nuestra Señora de Luján y, según estimó el intendente Leonardo Boto, podrían asistir entre un millón y un millón y medio de personas, aunque la cifra podría llegar a los dos millones.
“Va a ser una de las grandes páginas de la historia de Luján y de la provincia”, expresó el jefe comunal en declaraciones a Splendid AM990, al destacar la importancia de la llegada del Santo Padre a la Argentina.
En ese marco, Boto explicó que el operativo de organización y seguridad se viene preparando desde hace meses y abarcará la zona de la Basílica, la plaza y los dos kilómetros de la avenida Nuestra Señora de Luján hasta la Autovía 7.
Entre los principales dispositivos previstos, se instalarán 20 megapantallas para que los fieles puedan seguir la celebración y se construirán espacios transversales destinados a ordenar la circulación, evitar avalanchas y facilitar el desplazamiento de la multitud.
La previa también tendrá una vigilia con actividades religiosas y presentaciones artísticas. Entre ellas, se confirmó la participación del cantante Luciano Pereyra, quien formará parte de la programación antes de la llegada del Pontífice.
Al referirse al discurso que podría brindar León XIV, el intendente consideró que estará centrado en la doctrina social de la Iglesia y en los desafíos del mundo actual, entre ellos el avance de la inteligencia artificial.
“No veo a un Papa que esté hablando de coyunturas locales”, sostuvo Boto, quien anticipó que el mensaje buscará poner el foco en la importancia de que “el ser humano tiene que estar en el centro”.
Además, aclaró que la misa estará vinculada principalmente con la celebración de la caridad y que gran parte de los asistentes tendrá relación con las obras sociales de la Iglesia.
Por último, el intendente destacó el trabajo conjunto entre las distintas jurisdicciones para organizar la visita y planteó la necesidad de que los dirigentes argentinos puedan encontrar puntos en común y alcanzar consensos básicos.
La expectativa crece en Luján ante una jornada que promete convertirse en una de las concentraciones religiosas más multitudinarias de los últimos años en la Argentina.