La interna feroz en La Libertad Avanza ha escalado a niveles sin precedentes tras las declaraciones de Marcela Pagano. En un descargo público que sacudió la estructura del oficialismo, la legisladora no solo ratificó los motivos de su alejamiento del bloque, sino que cargó directamente contra el rol de Karina Milei en la gestión presidencial, responsabilizándola por el rumbo de la administración.
Lejos de mantener los protocolos de la diplomacia legislativa, Pagano fue contundente al señalar quién detenta el mando real en la Casa Rosada. En una clara alusión a la Secretaria General de la Presidencia, la diputada afirmó: "Hoy manda La Jefa y la suerte de este Gobierno hace rato está en sus manos". Estas palabras exponen la centralidad de la figura presidencial en la toma de decisiones y el descontento que existe en sectores que quedaron marginados de la estructura de poder.
Cagaron a todos los militantes. A los que de verdad se deslomaron en campaña. Eligieron quedarse con los chorros, los obsecuentes, los aplaudidores del poder, los amigos de la “campeona”. A vos que eras jovencito y militaste por ideas, con otros jóvenes referentes al mando, te…
— Marcela Pagano (@Marcelampagano) April 17, 2026
La legisladora, quien fuera una pieza clave en el armado inicial del espacio, denunció que la gestión ha sido cooptada por un círculo que ella denomina como "los chorros, los obsecuentes, los aplaudidores del poder". Según la visión de la diputada, este entorno es el responsable de haber desplazado a quienes fundaron el proyecto libertario sobre la base de valores distintos a los que se observan hoy en el día a día del gobierno nacional.
En el núcleo de la crítica de Marcela Pagano se encuentra el trato recibido por los jóvenes y militantes que fueron la base de la campaña presidencial. Para la legisladora, el arribo a las posiciones de privilegio cambió la ética original de la fuerza política. "A los que de verdad se deslomaron en campaña, los estafaron", sostuvo, marcando una línea divisoria entre la militancia genuina y quienes ahora, según su relato, utilizan el cargo para obtener beneficios personales y protagonismo social.
La diputada fue especialmente incisiva al hablar de la "limpieza" interna: "Ella es quien limpió de los más leales al movimiento". Esta declaración confirma la existencia de una purga dentro de La Libertad Avanza, donde la lealtad ha sido reemplazada por un sistema de obsecuencia hacia la cúpula, una situación que, según Pagano, era precisamente lo que el espacio prometía combatir bajo el lema de terminar con la casta.
El impacto de estas declaraciones trasciende la anécdota personal y marca una grieta profunda en la base parlamentaria. Al posicionarse como defensora de "los honestos que militaron por ideas", Pagano busca interpelar al núcleo duro del electorado libertario que hoy se siente desencantado.
La diputada enfatiza que su voz no es aislada, sino que refleja un sentir compartido por muchos otros referentes que ven cómo el proyecto original se ha transformado en un esquema de poder cerrado. Esta ruptura, que expone las tensiones por el manejo de la autoridad y la influencia de Karina Milei, coloca al Ejecutivo en una posición compleja, donde la gestión diaria debe lidiar no solo con la crisis económica, sino con una sangría política interna que parece no tener techo.