La interna del peronismo bonaerense sumó un nuevo capítulo de alta tensión en la Cámara Alta. El senador Mario Ishii sacudió el tablero político al presentar un proyecto de ley para declarar la emergencia alimentaria en la Provincia de Buenos Aires por 18 meses. La iniciativa no es solo un reclamo social: es un mensaje directo a la administración de Axel Kicillof en un momento de definiciones clave para el espacio oficialista.
Ishii, quien ocupa la vicepresidencia primera del Senado bonaerense tras una dura pulseada política en febrero, vuelve a marcarle la agenda al Ejecutivo. El proyecto ingresa en un contexto de extrema fragilidad social en el conurbano y mientras el gobernador busca proyectarse como el principal referente de la oposición a nivel nacional tras su reciente gira por España.
El texto presentado por el exintendente de José C. Paz tiene un objetivo concreto: "Garantizar el acceso a una alimentación adecuada para personas en situaciones de vulnerabilidad". Para lograrlo, exige que el Gobierno provincial incremente de manera urgente las partidas para el Servicio Alimentario Escolar (SAE), comedores comunitarios y merenderos.
Lo que más ruido genera en el Ministerio de Economía bonaerense es el mecanismo de actualización propuesto. Ishii establece que los montos deben ajustarse cada dos meses siguiendo el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC. Este esquema obligaría a la gestión de Kicillof a indexar el gasto social en medio de una caída de la recaudación y el recorte de fondos por parte del gobierno nacional de Javier Milei.
Detrás de la emergencia nutricional subyace la feroz interna que divide al peronismo bonaerense. Kicillof mantiene un enfrentamiento abierto con La Cámpora y los sectores más cercanos al kirchnerismo duro, quienes cuestionan su estrategia de construcción política autónoma. En este esquema, Ishii se mueve como un actor con peso propio que reclama mayor atención para el "primer cordón" del conurbano.
La movida del senador paceño expone las prioridades de la gestión provincial. Al demandar por ley un refuerzo alimentario, Ishii pone el foco en la gestión territorial de la Provincia de Buenos Aires, justo cuando el entorno del gobernador intenta instalar una agenda de "candidato presidencial". Para los barones del conurbano, la urgencia está en las ollas y no en las giras internacionales.
La normativa diseñada por Ishii plantea un horizonte de un año y medio para la emergencia. En ese plazo, el Ejecutivo debería informar trimestralmente sobre el alcance de los programas de asistencia alimentaria directa y asegurar que ningún comedor escolar quede por debajo de la canasta básica nutricional.
Con este proyecto, la Legislatura bonaerense se convierte nuevamente en el escenario donde se dirimen las diferencias del Fuerza Patria. El debate obligará a los intendentes y legisladores que responden a Kicillof a decidir si acompañan un proyecto que condiciona las cajas provinciales o si se enfrentan a un reclamo social impulsado desde sus propias filas.