Este martes, el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tuvo una jornada cargada de tensión y emoción con el testimonio de Gianinna Maradona. Una de las hijas del máximo ídolo del fútbol mundial se presentó ante el tribunal para declarar sobre los últimos días de su padre y apuntó directamente contra los profesionales de la salud que integraban el círculo médico del exjugador.
Bajo el patrocinio del abogado Fernando Burlando, quien también representa a su hermana Dalma, Gianinna brindó un relato crudo sobre el estado de vulnerabilidad en el que se encontraba el astro. El foco de sus palabras estuvo puesto en la supuesta manipulación que sufrieron las hijas por parte de los facultativos y la falta de respuestas claras sobre la salud del Diez.
Durante su declaración, Gianinna Maradona no ocultó su dolor ni su indignación al referirse a los responsables del tratamiento de su padre. La joven fue determinante al señalar la responsabilidad de los imputados en el desenlace fatal. “Yo confié en estos tres seres que lo único que hicieron fue manipularnos y dejaron a mi hijo sin abuelo”, sentenció ante la mirada de los jueces y las partes.
La estrategia de la querella busca demostrar que hubo una negligencia sistémica y que la familia fue apartada de la realidad clínica del exfutbolista. Gianinna relató cómo intentó obtener información sobre los cambios físicos de su padre, pero solo recibió evasivas por parte de quienes debían cuidarlo. “Había bajado mucho de peso, me decían que iban a averiguar, pero no me explicaban el efecto”, señaló respecto al visible deterioro corporal de Diego.
Uno de los momentos más impactantes de la audiencia fue cuando Gianinna recordó el festejo del último cumpleaños de su padre, el 30 de octubre de 2020. Según su testimonio, la imagen del astro distaba mucho de la vitalidad que lo caracterizó durante toda su vida.
“Mi papá era la persona más rápida del planeta y estaba cada vez peor. Estaba con la mirada perdida, le dije feliz cumpleaños, pero no se reconocía a sí mismo”, relató conmovida. Esta descripción contradice la versión que intenta sostener la defensa, que busca instalar la idea de que Maradona gozaba de un estado de salud aceptable semanas antes de su muerte.
Las declaraciones de la hija de Maradona tienen un peso fundamental para contrarrestar la postura de Leopoldo Luque. El médico, quien se jactaba de mantener una relación de amistad personal con el exentrenador de la Selección Argentina, busca demostrar en este segundo juicio que no hubo abandono de persona ni mala praxis.
Sin embargo, el testimonio de este martes refuerza la hipótesis de la fiscalía sobre la falta de atención adecuada en la internación domiciliaria. El proceso judicial continuará en las próximas semanas con la presentación de nuevas pruebas y testimonios que intentarán determinar las responsabilidades penales en el fallecimiento del máximo ídolo popular de Argentina.