Tras más de un mes de investigación, la Policía detuvo este viernes a un adolescente de 17 años acusado de haber asesinado a su abuela, una mujer de 75 años hallada sin vida en su vivienda de Exaltación de la Cruz. El caso había conmocionado a la comunidad por la brutalidad del crimen y por la sospecha de abuso sexual.
El procedimiento fue realizado por personal de la DDI Zárate-Campana, en conjunto con efectivos policiales de Capilla del Señor, en una vivienda ubicada en el barrio Marín. Allí fue arrestado el sindicado como principal sospechoso del homicidio de Carmen Fernina Bogarín, ocurrido el pasado 10 de marzo.
La víctima fue encontrada muerta en su casa de la calle Alem al 400, tendida en la cocina sobre un charco de sangre. En el patio de la propiedad, los investigadores hallaron un cuchillo con la hoja doblada y manchas hemáticas, elemento que quedó secuestrado para pericias.
De acuerdo al informe forense preliminar, la mujer presentaba heridas punzocortantes en el cuello y tórax, además de traumatismos severos en la cabeza, fractura de maxilar y lesiones genitales compatibles con un posible abuso. La data de muerte fue estimada en unas 12 horas previas al hallazgo.

Desde el inicio de la causa, que quedó en manos del Fuero Penal Juvenil, la hipótesis principal apuntó al entorno íntimo de la víctima. Familiares directos declararon que el nieto solía ingresar a la vivienda para sustraer objetos que luego vendía con el fin de comprar estupefacientes.
Los investigadores también detectaron que no había signos de ingreso forzado: las aberturas estaban cerradas desde adentro y las llaves permanecían en el interior, lo que reforzó la teoría de que el atacante era alguien conocido por la mujer.
El avance decisivo llegó con el análisis de cámaras de seguridad de la zona. Una filmación captó al adolescente en inmediaciones de la casa de su abuela en la franja horaria del crimen. Además, una compañera laboral declaró que esa misma noche el joven se presentó en su trabajo con lesiones visibles en la espalda, pecho y rostro.
La testigo incluso tomó una fotografía de las heridas a las 21.05 del día del hecho, imagen que fue incorporada a la causa. Para los investigadores, esas marcas serían compatibles con rasguños de defensa realizados por la víctima.
Durante allanamientos realizados el 18 de marzo ya se habían secuestrado prendas de vestir y otros elementos sometidos a estudios genéticos y periciales.

Finalmente, este viernes 24 de abril, la Justicia ordenó la detención del menor, quien quedó alojado en una dependencia policial a disposición de las autoridades judiciales. La causa continúa para determinar con precisión la mecánica del crimen y las responsabilidades penales del acusado.