Las entidades rurales del sudeste bonaerense elevaron un fuerte reclamo ante la prolongada paralización del Puerto Quequén, que ya supera los 17 días como consecuencia del conflicto con transportistas autoconvocados tras los aumentos en el precio del combustible.
La situación mantiene frenada una de las principales terminales exportadoras del país en plena cosecha gruesa, con al menos 17 buques detenidos a la espera de carga y pérdidas estimadas en unos 450 millones de dólares.
En diálogo exclusivo con ANDigital, el presidente de la Sociedad Rural de San Cayetano, Sergio Melgarejo, expresó su preocupación por el escenario que atraviesa la región y advirtió que el perjuicio económico recaerá nuevamente sobre el sector productivo.
“Hace 17 o 18 días que están parados. Hoy, hay 17 barcos esperando para cargar. Cuando esto se levante, el despiole que será enorme, porque están todos los camiones cargados en el campo”, graficó.
Melgarejo remarcó que el conflicto se produce en el peor momento del calendario agrícola, con la cosecha en marcha y severas complicaciones logísticas.
“Estamos en plena cosecha. El productor siguió cosechando y tiene todo embolsado. Cuando se destrabe esto habrá que cargar cupos, descargar y reordenar todo. Va a llevar muchísimo tiempo”, alertó.
Actualmente hay mercadería lista para exportar correspondiente a girasol, maíz, cebada, trigo y soja, con compromisos comerciales internacionales pendientes.
“No es un solo cereal. Hay barcos para cargar girasol, maíz, cebada, trigo y soja. Son compromisos a nivel internacional que hoy no se pueden cumplir”, sostuvo.
El titular ruralista indicó que cada embarcación inmovilizada representa un fuerte costo operativo.
“Un barco hoy amarrado en el puerto sale alrededor de 50 mil dólares por día. Sigue cobrando”, señaló.
Y agregó que el impacto económico general ya es enorme: “Sumando toda la operatoria del puerto, el hinterland y el movimiento regional, hoy se llevan perdido alrededor de 450 millones de dólares”.
Melgarejo cuestionó el enfoque de la protesta y sostuvo que el productor agropecuario termina siendo el eslabón más perjudicado de la cadena.
“Como siempre, el productor va a pagar el pato. No lo va a poner el exportador, no lo va a poner el camionero, lo va a poner el productor porque va a repercutir en el precio”.
También recordó que el campo atraviesa una campaña complicada por la sequía del verano y las lluvias durante la cosecha.
“Estamos levantando una cosecha que no es muy buena debido a la sequía que tuvimos en enero. Empezamos la cosecha y empezó a llover. Ya tenemos problemas para levantarla y ahora se suma que no tenemos camiones para cargarla”.
Desde las Sociedades Rurales del Sudeste, adheridas a CARBAP, reclamaron la inmediata intervención de la Provincia y de la Justicia para normalizar el funcionamiento del puerto.
“Debido a que el Puerto Quequén es provincial, esperamos intervención de la Gobernación para resolver con la mayor celeridad posible esta situación”, señalaron en un comunicado.
Asimismo, pidieron mediación urgente para destrabar el conflicto, advirtiendo que algunas cargas ya comenzaron a redireccionarse hacia otros puertos argentinos e incluso a Brasil.
El parate impacta de lleno sobre una amplia zona productiva del sudeste bonaerense que depende de Quequén para exportar granos. Entre los distritos alcanzados figuran Necochea, Balcarce, Lobería, Tandil, Guido, Maipú, Gonzales Chaves, Benito Juárez y San Cayetano, entre otros.
Según recordó Melgarejo, por esa terminal salen cerca de 9 millones de toneladas anuales, equivalentes a entre el 8 y el 9 por ciento de la cosecha nacional.