La tensión entre la provincia de Buenos Aires y el Ejecutivo nacional sumó un nuevo capítulo por el desfinanciamiento social. El gobernador Axel Kicillof encabezó un reclamo ante el Ministerio de Capital Humano por una deuda que supera los 220.000 millones de pesos en programas de asistencia alimentaria. Tras una reunión en la sede de la Federación Argentina de Municipios (FAM), el mandatario advirtió sobre el impacto del ajuste en los sectores más vulnerables.
“El Gobierno nacional no puede hacerse más el distraído: al mismo tiempo que provoca una crisis económica muy profunda, recorta presupuestos en asistencia alimentaria y otras áreas muy sensibles”, sentenció Kicillof. Según el Gobernador, la estrategia de Javier Milei tiene un trasfondo político: “El plan de Javier Milei obedece a una lógica perversa, en la que se apunta a que todas las consecuencias de sus políticas se descarguen sobre las espaldas de los gobiernos provinciales y municipales”.

El eje central del conflicto es el Servicio Alimentario Escolar, que asiste a más de 2,5 millones de alumnos bonaerenses. El ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, detalló que mientras la inflación se acerca al 40%, la gestión de Sandra Pettovello solo propuso un aumento del 4% en las partidas. “Le pedimos a Milei y a sus funcionarios que se hagan cargo de la realidad y paguen las deudas que tienen con la Provincia”, expresó el funcionario.
Kicillof destacó que la estabilidad social actual depende del esfuerzo de los distritos: “Si la Argentina hoy no está incendiada, es pura y exclusivamente por el inmenso trabajo de contención y acompañamiento que realizan los intendentes e intendentas en cada uno de sus distritos". En esa línea, reafirmó su postura opositora al señalar que “sabemos que no podemos esperar otra cosa de parte de un presidente que prometió destruir el Estado desde adentro”.

Los datos presentados por la Provincia muestran un retiro drástico del financiamiento federal. Históricamente, la Nación cubría el 33% del gasto alimentario, pero actualmente ese aporte cayó al 14%. Para compensar la brecha, la administración de Kicillof elevó su inversión anual a 553.910 millones de pesos, intentando sostener el Programa MESA y las viandas escolares en el conurbano y el interior.
Por su parte, la vicegobernadora Verónica Magario calificó la situación como crítica y exigió la devolución de los recursos. “Hemos venido a reclamar por una situación crítica que están atravesando muchos bonaerenses como consecuencia de los recortes del Gobierno nacional. Exigimos que terminen con los ajustes y que le den a nuestra Provincia todos los recursos que nos adeudan”, subrayó. El intendente de La Matanza y presidente de la FAM, Fernando Espinoza, concluyó exigiendo que el Gobierno nacional “deje de jugar con la comida de los jóvenes”.