lunes 04 de mayo de 2026 - Edición Nº4426

Espectáculos | 4 may 2026

Gastronomía

Cocina de estación: reinterpretar el frío porteño desde el producto

La nueva carta otoño-invierno del restaurante del Sheraton Buenos Aires pone en valor ingredientes de temporada, cocciones lentas y una mirada actual de la tradición italiana.


Hay una verdad simple que la cocina de estación nunca deja de confirmar: un ingrediente en su mejor momento no necesita demasiada intervención. Solo respeto, técnica y el tiempo justo. En la escena gastronómica global, el concepto de seasonal eating dejó de ser una tendencia aspiracional para convertirse en un estándar. Comer según la estación ya no responde únicamente a una lógica de sabor, sino también a una búsqueda de frescura, trazabilidad y conexión genuina con el entorno

Según datos de la National Restaurant Association, el enfoque en ingredientes locales y de temporada figura entre las principales tendencias culinarias de los últimos años, impulsado tanto por chefs como por comensales cada vez más atentos al origen de lo que tienen en el plato.

En Buenos Aires, donde el otoño-invierno redefine hábitos y elecciones, Buono Italian Kitchen -restaurant de Sheraton Buenos Aires Hotel & Convention Center- presenta una carta que interpreta esa filosofía desde una identidad propia.

La propuesta para esta estación toma el producto de estación como punto de partida y construye a partir de allí una experiencia que entrelaza tradición italiana y sensibilidad contemporánea.

Los tres pilares

“La nueva carta se define por la honestidad del producto y la profundidad del sabor”, explica Jorge Véliz, chef de Buono Italian Kitchen. Tres pilares sostienen el concepto: ingredientes de estación, cocciones lentas y un regreso a las raíces. Sencillo de enunciar, exigente de ejecutar.

Esa lógica se traduce en una selección de ingredientes que dialogan directamente con la temporada. La calabaza, los hongos, el boniato, la coliflor y los repollitos de Bruselas aparecen a lo largo de la carta como protagonistas que aportan sabor, textura y coherencia.

Lejos de ser un detalle decorativo, esta elección es el núcleo de la propuesta: trabajar con productos en su mejor momento permite una cocina más honesta, donde el sabor no necesita ser forzado ni maquillado.

Esa filosofía se percibe desde las entradas. La insalata de quinoa con palta y garbanzos crocantes, o la burrata con hinojo y granada, marcan el ritmo desde el comienzo: frescura, equilibrio y una ligereza que abre el apetito sin abrumar.

A medida que avanza la experiencia, el invierno se expresa en toda su intensidad. El ragú de cordero con hongos y polenta cremosa sintetiza con precisión la lógica de la temporada: cocciones largas, ingredientes nobles, texturas que reconfortan.

Lo mismo sucede con las pastas caseras, como el rotolo de pollo y espinaca, o los risotti, donde el tiempo y la técnica son parte tan fundamental del resultado como los ingredientes mismos.

“Buscamos que cada plato remita a esa cocina que reconforta, que nos hace sentir en casa”, señala Véliz. En los meses más fríos, ese vínculo emocional entre el plato y el comensal se activa con una intensidad particular. No es nostalgia: es memoria gustativa.

Seasonal eating

Desde una perspectiva más amplia, el enfoque en producto también se conecta con otra dimensión del seasonal eating que cada vez cobra más relevancia en la alta gastronomía: la trazabilidad y la sostenibilidad.

“La cocina italiana es una cocina de materia prima. Lo importante es respetarla y potenciar su sabor”, afirma Matías Lorenzo, chef ejecutivo de Sheraton Buenos Aires Hotel & Convention Center y Park Tower, a Luxury Collection Hotel, Buenos Aires.

Este principio se traduce en una relación más estrecha con los proveedores, en la planificación de la carta según la disponibilidad real de los ingredientes y en un aprovechamiento integral que convierte la consciencia en parte del proceso creativo.

En el tramo final, la propuesta dulce mantiene ese mismo equilibrio entre temporada y tradición. El tiramisú continúa como el clásico que nunca falla, mientras que la torta vasca -una de las incorporaciones de la temporada- aporta un perfil más contemporáneo con su confitura de tomate y notas de albahaca. Un contraste que sorprende y cierra el recorrido con personalidad.

Propuesta integral

Más allá de los platos, la carta refleja una forma de entender la gastronomía: comer mejor, en el momento adecuado, con una conexión más directa con lo que hay en el plato. En un invierno donde salir a comer se convierte en un plan en sí mismo —un espacio de pausa, encuentro y temperatura, literal y emocional—, Buono propone una experiencia que acompaña ese ritmo.

En esa misma línea, el restaurante renueva también su clásico brunch de los domingos, adaptando su propuesta a una lógica más flexible y actual, donde el producto y la estacionalidad siguen marcando el pulso incluso fuera del formato tradicional.

Una propuesta que invita a redescubrir el valor de comer según la estación, con una cocina que pone en primer plano el producto, el sabor y el placer de cada momento. La carta otoño-invierno de Buono Italian Kitchen ya está disponible en el Sheraton Buenos Aires Hotel and Convention Center, en el corazón de Retiro.

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