viernes 07 de agosto de 2026 - Edición Nº4521

Política | 18 may 2026

CABA

Condena de la Iglesia al operativo en villas: “Tormenta negra se llama cuando el Estado se retira”

Al oficiar una misa en el Barrio Padre Mujica, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pidió “que se de un nuevo amanecer, que surja la luz de un pueblo solidario comprometido”.


El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, rechazó en duros términos el operativo “Tormenta Negra”, ejecutado la semana pasada por Gobierno porteño en 15 villas y asentamientos, con un despliegue de 1500 efectivos policiales.

En el marco de una misa que brindó en la Villa 31 (actual Barrio Padre Mugica), el referente religioso sostuvo que “para quienes hemos experimentado la vida en los barrios, y para los vecinos, tormenta negra se llama el narcotráfico, tormenta negra se llama la falta de trabajo, tormenta negra se llama cuando el Estado se retira, tormenta negra se llama cuando los pibes no tienen posibilidades. Eso es tormenta negra y hace décadas que la sufren nuestros barrios”.

Durante la ceremonia de Solemnidad de la Ascensión del Señor, el arzobispo de Buenos Aires pidió “que se de un nuevo amanecer, que en la tormenta negra surja la luz de un pueblo solidario comprometido, que, tomando los ideales del Padre Mugica, se comprometa con el hoy”.

La postura de los curas villeros porteños

El nucleamiento difundió un mensaje luego de la misa que ofició García Cuerva en el que dieron cuento que “junto a los vecinos y tantas organizaciones sociales, venimos pidiendo presencia del Estado, puntualmente de fuerzas de seguridad, así como lucha contra el narcotráfico”.

“Pero repudiamos lo sucedido en esta y en todas las villas de la ciudad de Buenos Aires la noche del pasado jueves 14 de mayo en el llamado ‘operativo antinarco’. Sin negar que hubo alguna acción en ese sentido, vimos con tristeza que le sacaron la comida a quienes la venden en estos tiempos de tanta falta de trabajo, se llevaron motos, personas y ropa a la venta con una sobreactuación exagerada”, fustigaron.

“Show mediático”

“Las villas no necesitan show mediático. Las villas no son la vecindad del Chavo. Los vecinos son protagonistas de sus vidas. Lo del jueves y el hostigamiento a tantos trabajadores de los barrios populares acrecienta la estigmatización ya existente en muchos sectores de la sociedad”, prosiguieron.

Así las cosas, bregaron por “más integración y menos discriminación, más empatía y menos desprecio a los más pobres. Necesitamos acciones concretas de combate al delito. Nuestros barrios necesitan trabajo, alimentos, acceso a la salud, acompañamiento de los chicos, adolescentes y jóvenes, tan expuestos a los mercaderes de la droga”.

“Necesitamos la integración de las villas al resto de la ciudad, con cloacas, vivienda digna, agua y buen tendido eléctrico y no desprecio a los pobres y a los inmigrantes. Lamentablemente, hoy estamos sintiendo olor a erradicación”, completaron los sacerdotes.

La carta de los vecinos

Al terminar la misa vecinas y vecinos de distintas villas de la Ciudad le entregaron al Arzobispo Jorge García Cuerva, una carta en la que expresaron su preocupación y apelaron a hallar junto a él “un canal de paz” dado que no encuentran “otra alternativa ante el dolor y la violencia excesiva que venimos sufriendo en las villas de la Ciudad de Buenos Aires por parte de la gestión del jefe de Gobierno, Jorge Macri”.

En la carta se detallan los diversos operativos de control policial que se vienen realizando bajo el lema “Ley y orden”: cientos de efectivos entrando violentamente a los barrios populares, desalojos con familias enteras que quedan en la calle, hostigamiento a las personas en situación de calle y a los trabajadores informales, cierre de comedores, merenderos y cooperativas, clausura de comercios de subsistencia, bloqueo de calles, y persecución policial.

“No nos merecemos esto”, dice la carta en la que expresan preocupación y angustia pero también fé y esperanza.

Durante la misa, Garcia Cuerva advirtió: “Cuidado con quedarse mirando para arriba, que Jesús está entre nosotros”.

En ese mismo sentido los vecinos y vecinas de las villas escribieron en su carta: “Quienes vivimos acá somos personas honestas y trabajadoras. Queremos lo mismo que cualquier ser humano: que nuestras familias tengan un plato de comida en la mesa, que nuestros hijos tengan sueños y sentirnos honrados por quienes somos y por lo que hacemos,que nuestros viejos puedan pasar al Reino de los Cielos tranquilos, sin la angustia de pensar qué va a pasar con sus nietos, que las personas en situación de calle reciban ayuda y no desprecio, y que nuestros discapacitados reciban el amor que Dios puso en nuestros corazones para cuidarlos”.

De la misa participaron también curas villeros. En ese marco, el padre Lorenzo ‘Toto’ de Vedia expresó sobre el operativo Tormenta Negra: “Las villas no necesitan ningún show mediático. Este hostigamiento a tantos trabajadores de barrios populares acrecientan la estigmatización ya existente en muchos sectores de la sociedad. Necesitamos más integración y menos discriminacion, más empatía y menos desprecio a los más pobres, necesitamos acciones concretas de combate al delito”.

“Estamos sintiendo olor a erradicación. Vayamos por otro camino, vayamos por la integración urbana”.  Los vecinos y vecinas que entregaron la misiva al Arzobispo le rogaron que “interceda, que pida por la paz, la piedad y la dignidad de nuestros barrios. Necesitamos que el jefe de gobierno escuche la palabra de Dios y deje tocar su corazón por la misericordia, que nos mire a los ojos y nos vea como lo que somos: personas y no basura, trabajadores y no delincuentes”, completó.

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