La interna del peronismo en la provincia de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo de máxima tensión legislativa. El senador bonaerense Mario Ishii presentó un proyecto de ley en la Legislatura provincial para declarar la Emergencia Humanitaria y Sanitaria en todo el territorio de Buenos Aires por un plazo de 18 meses.
La iniciativa parlamentaria, que apunta a dar una respuesta urgente a la grave falta de insumos médicos y medicamentos en los hospitales provinciales, tiene un trasfondo político inocultable. Al ser Ishii el vicepresidente primero de la Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires, el movimiento expone las fracturas expuestas dentro del bloque oficialista y golpea de lleno la línea de flotación de la administración provincial.
No es la primera vez que el legislador y dirigente de José C. Paz expone las falencias de la gestión territorial en un escenario de alta visibilidad. Esta medida se suma al pedido de emergencia alimentaria que el mismo legislador ya había impulsado semanas atrás.
A mediados de abril, la presentación de ese primer proyecto alimentario fue leída de inmediato en los pasillos de La Plata como un claro desafío y un desaire directo al gobernador Axel Kicillof. En los despachos de la gobernación argumentan que este tipo de iniciativas, surgidas desde las propias filas del peronismo bonaerense, visibilizan de forma negativa las áreas más sensibles de la provincia y alimentan el discurso de la oposición.
El proyecto de ley ingresa en un momento de extrema delicadeza para el Ejecutivo, cruzado por la feroz interna que divide las aguas entre el sector que responde a Kicillof y el kirchnerismo duro alineado con La Cámpora.
En este escenario de fragmentación, la interna demora la conformación de las comisiones permanentes de trabajo en la Legislatura y amenaza con paralizar el normal funcionamiento parlamentario en medio de una situación social y económica que no da tregua.
Las próximas semanas serán determinantes para ver si el bloque de Fuerza Patria logra consensuar modificaciones al articulado de la emergencia sanitaria o si, por el contrario, la iniciativa de Ishii se convierte en el ariete definitivo que fracture el espacio parlamentario oficialista.