El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dictó una orden tajante para todo su gabinete y segundas líneas de gestión: ningún funcionario provincial tiene permitido viajar al Mundial 2026. La medida, que busca imponer una estricta señal de austeridad política en medio del severo ajuste económico que atraviesa el territorio bonaerense, incluye la máxima sanción institucional para aquellos que decidan desobedecerla.
El encargado de hacer pública la drástica directiva fue el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, quien se mostró inflexible respecto al cumplimiento del mandato: "Si alguno va, que presente la renuncia", advirtió de manera contundente el funcionario de máxima confianza del mandatario provincial.
Según trascendió, la prohibición responde a una triple estrategia de control de daños de cara al escenario social y al mediano plazo político:
Evitar el costo político: Impedir críticas de la oposición y de la opinión pública en momentos de fuertes recortes presupuestarios.
Cuidar la estética partidaria: Prevenir la filtración de imágenes de dirigentes políticos en el exterior mientras se profundizan las dificultades financieras y los reclamos salariales dentro de la Provincia.
Blindar el proyecto 2027: Sostener una narrativa de austeridad y control estricto de los recursos públicos en función de la proyección presidencial de Axel Kicillof para las próximas elecciones generales.
La orden de Kicillof no quedó en una mera sugerencia discursiva, sino que se instrumentó a través de mecanismos de control interno. Bianco reveló que la Provincia implementó un cruzamiento de datos para detectar si algún integrante de la estructura estatal había adquirido tickets o pasajes hacia las sedes del torneo en América del Norte.
Mediante este monitoreo preventivo, las autoridades ya detectaron el primer caso de infracción. “Detectamos a un funcionario provincial con pasajes o tickets asignados. Lo llamé y le dije que devuelva las entradas”, confesó el ministro de Gobierno, de acuerdo a las averiguaciones de este medio, evidenciando el nivel de rigurosidad con el que se está aplicando el veto mundialista.
“A la Selección la alentamos desde la provincia de Buenos Aires, desde sus casas o en los fan fests”, sentenció Bianco para clausurar cualquier tipo de excepción protocolar o pedido de licencia.
Como contrapartida institucional para canalizar el fervor popular y asegurar un esquema de contención social durante el certamen, el gobierno de la provincia de Buenos Aires coordinará alternativas locales y gratuitas.
Para aceitar este esquema, la semana pasada se llevó a cabo una reunión clave entre el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio "Chiqui" Tapia, y un nutrido grupo de intendentes bonaerenses. Tras ese encuentro, se confirmó que se instalarán Fan Fest gratuitos en todos aquellos municipios de la provincia que lo requieran, permitiendo el acceso masivo a las transmisiones de los partidos de la Selección Argentina sin necesidad de que las estructuras locales incurran en gastos logísticos extraordinarios en el extranjero.