A un mes de la salida de su quinto álbum de estudio, La Chancha Muda realizó la presentación oficial el pasado sábado en el Teatro Flores con localidades agotadas, y un disco que, a su reciente salida, fue coreado de principio a fin.
Dos horas y media de show que desbordó de emoción: pasando por la alegría de la presentación de A todos mis santos, al abrazo comunitario en los distintos homenajes que se le hicieron al Indio Solari, hasta una propuesta de casamiento en el medio del tumulto con uno de sus clásicos de fondo, “Policarbonatos de Plutonio”.
La celebración contó con la presencia de todos los que formaron parte del disco: Ale Vázquez; Germán Wiedemer, quien además se sumó a tocar en cinco canciones; Catriel Ciavarella, drum dr e invitado de la noche luciéndose con un solo de batería para luego reventar el teatro con “El ojo blindado” de Sumo, y además un cuarteto de cuerdas que elevó la velada a otros sentidos.
“He visto” fue lo primero que hizo temblar el reducto de Flores, continuó con “Cuchillo” y consumó el agite con “Sueña el perro”.
El Indio Solari, como no podía ser de otra manera, como principal referente de la banda, estuvo presente desde el principio, con banderas, carteles y a través del sutil gesto de Gonzalo Pascual (cantante) con una remera de Oktubre de los Redondos.
Continuó con visuales del Indio en “Alteraciones”, que mientras todos enfocan la vista en sus imágenes, sonaba “y si vos te vas, ya vas a volver, flotando en el aire, para que no se nos olvide luchar…”. Y terminó con un acústico de “Juguetes perdidos”, inoxidable clásico ricotero.
Lo que invitó a la segunda parte del show, donde terminaron de presentar sus nuevas canciones, mezcladas con sus himnos como “Mar de Fueguitos”, “Incinerador”, “Bicho” e “Inquieto” que parece colarse en estas infaltables de la banda.

Una vez más La Chancha Muda demostró ser un refugio, donde las canciones se cantan desde las entrañas y donde todos esperan encontrarse una vez más, siendo cada vez más.