El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, sacudió el escenario político porteño al confirmar de forma abierta que buscará un segundo mandato en el Ejecutivo porteño. En una extensa entrevista radial, el mandatario analizó el presente de su espacio político y dejó una fuerte advertencia hacia el interior de su partido, remarcando que la gestión debe ser la prioridad absoluta para recuperar el terreno perdido.
"Voy a una reelección, deseando que la gente me vote", sentenció sin rodeos. En ese marco, el alcalde trazó un crudo diagnóstico sobre el impacto negativo que tuvieron los enfrentamientos en el PRO durante el último proceso electoral:
“La pelea interna del PRO entre Patricia (Bullrich) y Horacio (Rodríguez Larreta) nos dividió mucho, cosa que no logró el objetivo de que tuviéramos un presidente. Tuvimos una no buena elección el año pasado, pero estamos en el gobierno y tenemos que gobernar”, disparó, para luego concluir: “El mejor aporte que le puedo hacer al PRO es gobernar bien la Ciudad”.
Para respaldar sus aspiraciones, el jefe de Gobierno sacó pecho por la reciente capacidad de su administración para tejer alianzas políticas en la Legislatura porteña, un ámbito donde el oficialismo se encuentra en una marcada minoría.
“La semana pasada logramos un montón de leyes que hace tiempo no se lograban aprobar. Solo tenemos 12 legisladores de 60, tuvimos que acordar con distintas fuerzas”, explicó. El principal triunfo de esa estrategia parlamentaria fue la aprobación del financiamiento para la esperada Línea F de subte, que salió adelante por una abrumadora mayoría de 56 a 1.
Marcando una distancia conceptual con la parálisis de la infraestructura que promueve la Casa Rosada, Macri defendió el rol del Estado:
Financiamiento externo: La Ciudad saldrá a buscar deuda internacional para costear la obra.
Plazos de obra: El mandatario precisó que los trabajos comenzarán, a más tardar, en marzo de 2027.
Infraestructura: "Yo creo en las obras públicas. El transporte público genera una mejor calidad de vida; Parque Patricios cambió porque llegó el subte", enfatizó.
Pensando ya en el diseño de lo que sería su segundo mandato en la Ciudad, Macri adelantó un ambicioso e inédito proyecto para conectar el norte del conurbano con los polos educativos porteños: “Estamos pensando en un monorriel eléctrico sobre la General Paz que vaya a Ciudad Universitaria”.
Finalmente, el alcalde defendió con firmeza las políticas de ordenamiento del espacio público, los operativos contra la venta ilegal de los manteros y la instalación de los polémicos módulos de seguridad vial en los accesos de la avenida General Paz, conocidos como "el muro".
“Yo no persigo el delito por domicilio. El muro me permite dos cosas: evitar que entren o que se escapen. Lo que pasa en la General Paz es que cambian de jurisdicción. Funciona. El promedio de delito bajó un 25%, es una medida que debería festejarla todo el mundo, inclusive la Provincia de Buenos Aires”, concluyó de cara al año electoral.