El debut de Diego Santilli como flamante jefe de Gabinete de Ministros de la Nación sumó su primer gran cortocircuito político con el interior del país. Apenas días después de asumir formalmente en reemplazo de Manuel Adorni, y tras la publicación del DNU 571/2026 que disolvió el Ministerio del Interior para transferirle todo el control político y electoral, el funcionario nacional se topó con una dura pared legislativa.
La prioridad máxima de la Casa Rosada es avanzar de forma urgente con la reforma electoral enviada al Congreso, cuyo eje central es la derogación definitiva de las PASO. Sin embargo, la estrategia de Santilli para asegurar los números necesarios comenzó a agrietarse debido a la firme resistencia de los mandatarios provinciales.
El encargado de exponer la resistencia de las provincias fue el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, quien ratificó públicamente su postura y la del bloque Independencia en contra de la iniciativa oficialista. A pesar de haber acompañado formalmente a Santilli en su asunción del martes pasado, el mandatario tucumano no dudó en marcar la cancha:
"Nosotros estamos en contra de sacar las PASO, estamos en contra de eliminar las PASO. No lo hemos cambiado bajo ningún punto de vista", afirmó de forma categórica el jefe provincial.
Para el gobernador norteño, las elecciones primarias representan un mecanismo clave de ordenamiento partidario que garantiza la competencia en igualdad de condiciones. Asimismo, Jaldo criticó la falta de diálogo formal por parte del Poder Ejecutivo, advirtiendo que todavía no conoce el proyecto definitivo debido a que "ni el jefe de Gabinete, Diego Santilli, ni ningún funcionario nacional" se lo han presentado cara a cara, manejándose hasta el momento solo con versiones mediáticas.
La postura de Tucumán expone la fragilidad numérica que el oficialismo arrastra en el Senado de la Nación y en la Cámara de Diputados. Ante un peronismo alineado en la defensa de las primarias y gobernadores aliados que condicionan su apoyo, Santilli se ve obligado a liderar mesas de negociación contrarreloj y a evaluar caminos alternativos.
En los pasillos de Balcarce 50 ya se admite que la falta de votos holgados podría forzar al Gobierno a ceder terreno y consensuar variantes:
Suspensión por única vez: Evalúan postergar las primarias exclusivamente para el próximo calendario electoral de forma excepcional.
Ley de Ficha Limpia: Analizan acoplar proyectos de la oposición dialoguista para destrabar el debate general.
El dilema de las colectoras: Ante los rumores de que la Casa Rosada busca incorporar un sistema similar a los acoples de Tucumán, Jaldo prefirió mantener la cautela y esperar el texto definitivo antes de emitir una opinión técnica.
Con el control total de las competencias políticas bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, toda la presión por el éxito o el fracaso de la ley recae ahora sobre las espaldas de Santilli. Mientras el debate sumó la presencia técnica de entidades como Cipce e Inecip en carácter de amigos del tribunal, la verdadera batalla sigue siendo netamente política.
Las próximas semanas serán determinantes para saber si el nuevo jefe de ministros logra quebrar la resistencia de las provincias o si el Gobierno de Javier Milei sufrirá su primer gran freno legislativo del segundo semestre.