El idilio legislativo entre la Casa Rosada y sus socios territoriales enfrenta su mayor desafío. En un duro revés para Milei, el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, manifestó su rechazo frontal al proyecto de reforma electoral enviado por el Ejecutivo al Congreso. El mandatario, que hasta ahora había sido un gobernador aliado clave para destrabar leyes fundamentales en Diputados, cuestionó la legitimidad de los cambios propuestos.
En declaraciones a Canal 10 de Tucumán, Jaldo no se guardó nada y calificó la iniciativa como una maniobra de conveniencia política. “El gobierno nacional está intentando hacerse un traje a medida en materia electoral. Mandó no solo la eliminación de las PASO sino un conjunto de medidas. Vienen por la eliminación definitiva de las PASO”, sentenció el tucumano, marcando una distancia que encendió las alarmas en el Ministerio del Interior.
La postura de Osvaldo Jaldo es especialmente sensible para el Gobierno nacional debido al rol que juega su bloque en la Cámara de Diputados. Siendo uno de los mandatarios peronistas más cercanos a la gestión de Javier Milei, su negativa a acompañar la eliminación de las primarias sugiere que el consenso para la reforma es inexistente. Jaldo subrayó que este tipo de modificaciones afectan directamente al sustento del sistema democrático.
#ReformaElectoral 💣 Milei se queda sin votos para eliminar las PASO
— ANDigital (@ANDigitalOK) April 27, 2026
Osvaldo Jaldo rompió la sintonía con el Ejecutivo y lo acusó de buscarse un “traje a medida” con la norma enviada al Congreso
📌 Gobernador rechazó eliminar las PASO
📌 Crece la rebelión en el oficialismo
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Para el gobernador, la discusión no puede ser impuesta desde Buenos Aires sin considerar a las estructuras provinciales. Al referirse al futuro de la estrategia de su provincia, adelantó que la decisión será colectiva. “Lo vamos a resolver orgánicamente, tanto en el consejo provincial como en el congreso provincial del partido”, explicó, dejando en claro que el PJ tucumano tendrá la última palabra frente a la embestida libertaria.
La mayor preocupación de los gobernadores radica en la desarticulación de los calendarios electorales y la pérdida de una herramienta de ordenamiento interno. Jaldo advirtió que, de prosperar la ley del oficialismo, la política deberá retroceder en sus métodos de selección de candidatos. “Si se eliminan las PASO, volvemos a la carta orgánica de cada partido”, señaló el mandatario, previendo un escenario de mayor fragmentación y conflicto en los distritos.
Con este posicionamiento, el oficialismo pierde un voto de confianza que parecía garantizado. La reforma electoral, que incluye cambios en el financiamiento y la boleta única, queda ahora bajo la lupa de otros gobernadores que observan el movimiento de Tucumán como un precedente. El revés para Milei no es solo numérico en el Congreso, sino político: uno de sus socios más confiables ha decidido que las reglas de juego democráticas no son negociables.