La autopsia preliminar determinó que Mercedes Errapán, la mujer de 32 años asesinada en Junín por Sebastián Bonafé, sufrió una herida provocada con un arma blanca y un fuerte golpe en la cabeza.
En tanto, el informe confirmó que, al momento del crimen, la víctima estaba embarazada de entre 22 y 24 semanas de gestación, es decir, de aproximadamente cinco meses y medio.
Tras huir con la hija de la víctima, el criminal fue detenido horas después en un cañaveral de Pergamino. Está imputado inicialmente por femicidio y sustracción de una menor, pero por estas horas se analiza incorporar el agravante de ensañamiento y sumar los delitos de tentativa de homicidio contra la nena y resistencia a la autoridad.
Durante los allanamientos realizados en la vivienda del acusado, los investigadores secuestraron varias cartas manuscritas que, según la causa, evidencian que el crimen fue planificado con anticipación. En uno de los escritos, Bonafé describía el plan para asesinar a Mercedes y escapar con la hija de la mujer.
“Si querés quemar esto me hacés un favor, pero te cuento cuál es mi plan. Matar a Mechi y a Jona e irme de Junín, irme para el lado de la pequeña. Sé que hay cámaras. Irme por tierra y después irme para La Pampa. Con el celular de la abuela estudié e hice el mapa y las calles que tengo que tomar. Espero que lo (palabra ilegible) antes que la policía. Como dije antes, las cosas malas le pasan a las personas buenas”, dijo.
También escribió: “Me cansé de ser bueno, de ser un hijo de Dios. Me cansé de esta vida de mierda. Les juro que nunca filmé a la nena. Siempre la respeté como si fuera mi hija. Pero hoy me estoy equivocando en hacer esto, pero como dije antes, me cansé”.
“Me voy de Junín, donde nací. Me enseñaste cómo ser un hombre de valor. Pero esto me está matando en vida, no sé qué será de mi vida a partir de ahora. Lo único que te pido es que cuides a la abuela y que la abuela me perdone por lo que voy a hacer”, completó.