El jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, sumó este viernes un casillero estratégico en su agenda de gobernadores al recibir en la Casa Rosada al mandatario de La Pampa, Sergio Ziliotto. El encuentro no fue una reunión protocolar más: marcó el debut del pampeano bajo la nueva estructura del área presidencial tras la salida de Manuel Adorni, y consolidó el perfil componedor y dialoguista de Santilli, quien emerge como el principal puente del Gobierno para negociar con la oposición de línea dura.
A pesar de que el peronismo pampeano mantiene una postura firme de resistencia legislativa en el Congreso frente a las reformas de la administración de Javier Milei, la buena sintonía personal y el canal de diálogo directo entre ambos funcionarios permitieron desmarcar la gestión técnica de las tensiones políticas. Es la tercera reunión con mandatarios provinciales que encabeza el ministro coordinador en las últimas dos semanas, ratificando su rol clave de contención institucional dentro del gabinete nacional.
Junto al Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación @diegosantilli abordamos una agenda de temas comunes a ambas administraciones.
— Sergio Ziliotto (@ZiliottoSergio) July 17, 2026
En particular, avanzamos en formalizar acuerdos para la transferencia de las obras de viviendas PROCREAR en Santa Rosa, General Pico y Toay, y en… pic.twitter.com/WcNvZEClYU
El avance más significativo del encuentro bilateral fue la formalización del convenio para transferir a la órbita de La Pampa un lote de 636 viviendas del programa Procrear que se encontraban completamente paralizadas tras el freno a la obra pública nacional.
El objetivo de la provincia es reactivar los proyectos habitacionales financiándolos con recursos propios y absorber la infraestructura civil. Las unidades habitacionales, que presentan un avance promedio del 20%, están distribuidas estratégicamente en tres centros urbanos clave:
Toay: 270 viviendas.
General Pico: 198 viviendas.
Santa Rosa: 168 viviendas.
Con esta firma, el Gobierno nacional garantiza la continuidad de las obras bajo la órbita de la gestión local, mientras que las constructoras esperan destrabar los certificados de obra que se les adeudaban.
No obstante los acuerdos logrados, Ziliotto llevó bajo el brazo un riguroso "listado de reclamos" vinculados a las deudas históricas y recientes que la Nación mantiene con su distrito, las cuales superan en su conjunto los 400.000 millones de pesos.
Deuda Previsional: El gobernador exigió formalmente normalizar las partidas destinadas a cubrir el déficit de la caja previsional de La Pampa. Denunció retrasos de convenios homologados ante la Corte Suprema y advirtió específicamente que la ANSES incumplió en el mes de junio el pago de una cuota de 5.000 millones de pesos.
Infraestructura y recortes: El mandatario provincial también expuso el impacto del freno de obras viales nacionales y los recortes presupuestarios en áreas sensibles como salud y educación.
Al término de la cumbre, Ziliotto utilizó sus redes sociales para ratificar su postura: "Seguiremos propiciando y siendo parte del diálogo institucional. Y así cumplir con el mandato de defender los intereses de La Pampa, en este caso reclamando lo que nos pertenece". La reunión, que se desarrolló en el despacho de Santilli en un clima estrictamente técnico, revalida el nuevo manual político de la Casa Rosada: encargar al jefe de Gabinete las mesas de negociación indispensables para dar previsibilidad a las provincias sin ceder en el equilibrio fiscal nacional.