En una definición política de fuerte impacto para el armado territorial del peronismo y el mapa político bonaerense, el gobernador Axel Kicillof se pronunció abiertamente este viernes a favor de rehabilitar las reelecciones indefinidas para los intendentes de la provincia de Buenos Aires. Durante una conferencia de prensa brindada en su visita a General Alvear, el mandatario le solicitó de forma explícita al Poder Legislativo que resuelva la discusión normativa vigente.
La postura del gobernador se dio a conocer en el marco del aniversario de General Alvear, donde cumplió con una nutrida agenda de actividades institucionales junto al intendente local, Ramón Capra. Tras la inauguración de un nuevo Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS), la renovación de la planta potabilizadora de ABSA y la entrega de netbooks escolares, Kicillof fijó posición en materia electoral.
Al ser consultado sobre la continuidad de los jefes territoriales, Kicillof fue categórico: se mostró partidario de suspender el límite actualmente vigente y permitir que los mandatarios municipales puedan volver a postularse. El argumento central radicó en la libertad democrática de la ciudadanía: la importancia de "no prohibir a ninguno" y permitir que sean los votantes quienes evalúen la gestión en las urnas.
General Alvear cumplió años y lo celebramos con una obra muy importante para sus vecinos: un nuevo Centro de Atención Primaria de la Salud, el Nº209 que inauguramos en nuestra gestión, que va descomprimir la demanda en el hospital municipal. pic.twitter.com/uFh6KRjRqM
— Axel Kicillof (@Kicillofok) July 24, 2026
Durante su exposición, Kicillof marcó una clara diferenciación institucional entre la gestión de las intendencias y las administraciones provincial o nacional. Sostuvo que los gobiernos locales responden a una dinámica de proximidad única, donde la cercanía cotidiana le permite al pueblo conocer de primera mano la conducta, la dedicación y los resultados del trabajo de sus dirigentes.
En ese sentido, fundamentó que resulta poco habitual limitar mandatos a nivel local, dado que la fiscalización de los vecinos sobre el jefe comunal es directa y permanente, a diferencia de lo que sucede en estamentos superiores.
Con el objetivo de desactivar lecturas especulativas sobre su propio futuro político, el gobernador enfatizó que sus declaraciones no responden a una conveniencia ni a un interés personal. Al respecto, recordó el marco normativo de la Gobernación:
«Yo no tengo reelección, soy gobernador, no estoy buscando mi reelección», aclaró el mandatario en conferencia de prensa.
Efectivamente, la Constitución de la Provincia de Buenos Aires establece un tope de dos mandatos consecutivos para el cargo de Ejecutivo provincial, lo que inhabilita a Kicillof a inscribirse como candidato a gobernador en 2027.
En relación a la vía institucional para abordar esta modificación, Kicillof desestimó los planteos de quienes sugieren trasponer la decisión a los Concejos Deliberantes amparándose en la autonomía municipal. El gobernador dejó en claro que se trata de un debate de alcance general que le corresponde resolver de forma exclusiva al Poder Legislativo provincial.
Con este movimiento, Kicillof le traslada la centralidad del debate a la Cámara de Diputados y al Senado provincial, donde las distintas fuerzas políticas —incluido el peronismo alineado con la Gobernación, el Frente Renovador y la oposición— deberán fijar posición pública.
Para comprender la magnitud de la controversia, es necesario repasar el marco legal bonaerense, moldeado en la última década por dos reformas sustanciales:
La Ley 14.836 (2016): Sancionada bajo la gestión de María Eugenia Vidal con el impulso estratégico del Frente Renovador de Sergio Massa, puso fin a las reelecciones ilimitadas, limitando a intendentes, concejales y legisladores a un máximo de dos mandatos consecutivos (requiriendo un intervalo de 4 años para reincidir).
La Ley 15.315 (2021): Modificó la reglamentación para fijar que el primer mandato a contabilizar fuera el iniciado en 2019 (descartando el iniciado en 2015).
De cara a los comicios de 2027, el escenario es crítico: cerca de 80 de los 135 intendentes bonaerenses se encuentran imposibilitados de renovar sus cargos, dado que para ese año habrán completado dos períodos consecutivos (2019-2023 y 2023-2027). Es por ello que sectores del peronismo bonaerense buscan acelerar un proyecto de derogación de los topes.
La discusión por la reelección de los intendentes no es el único engranaje de la reforma política que asoma en la provincia de Buenos Aires. En la agenda del gobernador Kicillof convergen otras dos definiciones estructurales de cara al calendario electoral:
En primer lugar, la decisión sobre si la provincia desdoblará las elecciones bonaerenses de las nacionales, una facultad ejecutiva que otorga un peso estratégico crucial al armado territorial de los jefes comunales. En segundo lugar, el debate sobre el futuro de las PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), cuyo esquema fue objeto de suspensiones y revisiones recientes en distintos niveles jurisdiccionales.
Con el pedido explícito dirigido a la Legislatura, Axel Kicillof abre un tablero de negociaciones decisivo en el que la reelección de los jefes comunales se posiciona como una pieza central del armado político bonaerense rumbo a 2027.