El expresidente Eduardo Duhalde comenzó a mostrar las primeras piezas de la estrategia política que pretende impulsar de cara a las elecciones de 2027. En una entrevista exclusiva con ANDigital, confirmó que el próximo martes mantendrá un encuentro con el intendente de La Plata Julio Alak y adelantó que decidió respaldarlo para competir por la Gobernación bonaerense.
“Estoy ayudándolo a Alak porque creo que tenemos que ganar la provincia. Hay otros candidatos, pero decidí apoyarlo a él. Fue cinco veces intendente de La Plata y tiene una enorme experiencia”, sostuvo el exmandatario.
No se trata de una definición menor. Duhalde, uno de los dirigentes con mayor trayectoria dentro del peronismo bonaerense, vuelve a involucrarse activamente en el armado político y coloca a Alak como una de las figuras que, a su juicio, reúne las condiciones para conducir la provincia más importante del país.
Sin embargo, aclaró que ese escenario dependerá de un factor clave: el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). “Depende de si el Gobierno consigue o no eliminar las PASO”, afirmó.
En ese sentido reveló que ya obtuvo la autorización judicial para poner en marcha el Movimiento Productivo Argentino como partido político, estructura que -según explicó- ya cuenta con reconocimiento en la provincia de Buenos Aires y otras cinco jurisdicciones.
“Ya me lo autorizó la Justicia”, remarcó.
Lejos de limitar su propuesta al justicialismo, Duhalde planteó una construcción política mucho más amplia.
Aseguró que su objetivo es conformar un espacio donde confluyan el peronismo, el radicalismo e incluso el Frente Renovador de Sergio Massa, convencido de que la fragmentación opositora sólo beneficia al oficialismo.
“Yo siempre goberné con todos. Goberné con radicales cuando fui intendente, gobernador y presidente. Hoy necesitamos juntarnos”, afirmó.
El exjefe de Estado insistió en que la Argentina necesita recuperar la cultura del acuerdo y cuestionó el clima permanente de confrontación que, según su visión, caracteriza a la administración de Javier Milei.
“La unión es importantísima. Tenemos un Gobierno que está en contra de la unión, que se pelea con todos. Eso no sirve para nada”, expresó.
Aunque evitó pronunciarse sobre quién debería encabezar una eventual candidatura presidencial del peronismo en 2027, también eludió involucrarse en la disputa interna entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner.
“La pelea no sirve para nada. Quiero ser recordado como un hombre de la unidad”, sintetizó.
Uno de los pasajes más fuertes de la entrevista llegó cuando Duhalde habló de su relación con Cristina Fernández de Kirchner, de quien volvió a tomar distancia.
El expresidente recordó que el conflicto comenzó años atrás, cuando respaldó políticamente a Néstor Kirchner y realizó un comentario durante una discusión que, según dijo, marcó el inicio del deterioro del vínculo.
“Desde ese momento me hizo la cruz”, aseguró.
Incluso reveló una conversación mantenida hace aproximadamente tres años, cuando le preguntó personalmente por qué había pedido que él no asistiera al velorio de Néstor Kirchner.
“Le pregunté dos veces por qué me había pedido que no fuera al velatorio y nunca me contestó”, relató.
Duhalde también describió el fuerte intercambio que mantuvieron en esa oportunidad y reconoció que siempre mantuvieron una relación difícil, aunque evitó pronunciarse sobre la situación judicial de la exmandataria.
“Los temas de la Justicia los tiene que resolver la Justicia. Nunca me metí en esas cuestiones”, concluyó.
Con estas definiciones, Duhalde deja en claro que no sólo busca volver a influir en el armado del peronismo bonaerense, sino que pretende impulsar una alternativa basada en acuerdos amplios entre fuerzas tradicionales, con Julio Alak como una de las piezas centrales de un proyecto que, aunque todavía en etapa embrionaria, ya empieza a proyectarse hacia el escenario electoral de 2027.