La jefa del bloque oficialista en el Senado de la Nación, Patricia Bullrich, presentó formalmente este martes el nuevo dictamen de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, iniciativa que incluye la controvertida reforma a la Ley de Tierras. Durante una conferencia de prensa en la Cámara Alta, la legisladora ratificó los cambios negociados con la oposición dialoguista y reconoció la extrema paridad parlamentaria de cara a la sesión de este jueves: "Se gana por un voto".
Entre las modificaciones estructurales respecto al proyecto original del Poder Ejecutivo —que pretendía la desregulación total—, el oficialismo aceptó fijar un tope del 25% por distrito para la venta de tierras rurales a inversores extranjeros. "La propiedad es la que cambia de dueño, la soberanía no", sostuvo la senadora, al tiempo que calificó de "ridículo" pensar que la inversión privada internacional signifique una pérdida de territorio nacional.
El proyecto consensuado con sectores del PRO, la UCR y bloques provinciales elimina restricciones históricas fijadas en la normativa sancionada en 2011. En primer lugar, se deroga el límite de 1.000 hectáreas en la zona núcleo que podía poseer un mismo titular extranjero, así como el tope del 30% fijado para una misma nacionalidad dentro del cupo foráneo.
No obstante, Bullrich remarcó que el dictamen impone un límite infranqueable para actores estatales: "Los Estados extranjeros no pueden comprar un metro de tierra rural en Argentina, punto". Asimismo, detalló que se mantendrá la vigencia del Registro Nacional de Tierras Rurales para inscribir la nacionalidad de cada comprador, requiriendo un aval conjunto de Nación y Provincias en firmas con participación estatal indirecta.
A nivel de recursos naturales, la legisladora subrayó que el dominio sigue siendo de las provincias conforme a la Constitución Nacional, garantizando el libre acceso a ríos y lagos. La iniciativa también incorpora reformas a la Ley de Manejo del Fuego para habilitar el uso comercial en campos afectados por incendios y fija procedimientos ágiles para desalojos por usurpación.
Para justificar el nuevo porcentaje, Bullrich trazó un paralelismo regional al señalar que "pusimos el límite del 25% porque Brasil tiene ese porcentaje", diferenciando la situación de países como Chile o Uruguay que no poseen restricciones. En respuesta a las críticas de la oposición, cuestionó la ley vigente al afirmar que "lo único que hizo fue evitar la inversión", y utilizó el ejemplo de la Bodega Chandon para argumentar que la presencia de capitales internacionales no altera la jurisdicción nacional: "Nadie piensa que Chandon hace francesa a Mendoza".
El escenario parlamentario para la sesión del jueves se mantiene bajo absoluta incertidumbre. La estrecha diferencia de bancas obliga al oficialismo y a los bloques opositores a contabilizar cada presencia en el recinto, donde la habilitación del voto remoto para senadores en situaciones excepcionales y la postura de las bancadas provinciales resultarán determinantes para el resultado final de la ley.