En el marco del lanzamiento del ciclo de entrevistas "Cara a cara", conducido por el periodista Bernardo Vázquez para el diario Clarín, la senadora nacional por La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, brindó una entrevista de media hora donde dejó definiciones políticas de alto impacto. La legisladora abordó la posibilidad de dialogar con referentes de la oposición, analizó la interna del Gobierno nacional, sus diferencias con Victoria Villarruel y confirmó sus ambiciones de llegar a la presidencia.
Uno de los momentos más destacados de la charla ocurrió cuando el entrevistador le preguntó con qué dirigente opositor no se sentaría a conversar. Ante la consulta, Patricia Bullrich fue tajante sobre su postura frente al diputado nacional Máximo Kirchner: "No me tomaría un café, ¿sabés con quién? Con Máximo. Pero porque lo veo cerrado, no porque le negaría un café a nadie ni tengo un prejuicio específico, pero lo veo como que es el guardián de una ideología fracasada; entonces siento como que no tendría puntos en común".
#Entrevista ☕🔥 Bullrich sorprendió: “Me tomaría un café con Cristina, pero no con Máximo”
— ANDigital (@ANDigitalOK) August 20, 2026
Patricia Bullrich dejó una serie de fuertes definiciones sobre el escenario político, su relación con el kirchnerismo, la interna de La Libertad Avanza y hasta sus propias aspiraciones… pic.twitter.com/uvBkOsnOdL
En contraposición, cuando el periodista le repreguntó si la expresidenta Cristina Kirchner le resultaba más conversable, la senadora sorprendió al responder de manera afirmativa. Al señalársele que para dicho encuentro debería trasladarse al domicilio de San José 1111 donde la exmandataria cumple prisión domiciliaria, Bullrich remarcó que "ir es lo de menos" y que lo verdaderamente importante es "con quién hablaría", asegurando que con ella existirían "más puntos en común que charlar".
En otro fragmento de la entrevista, la legisladora advirtió sobre los peligros de los fanatismos en la política argentina. En esa línea, señaló que el proceso de "talibanización" resultó sumamente negativo para el país y alertó que el propio oficialismo debe evitar caer en esas posturas extremas, a las que consideró "lo contrario al mundo de las ideas".
Respecto a su trayectoria y aspiraciones personales dentro de La Libertad Avanza, Bullrich ratificó su objetivo de competir por el Sillón de Rivadavia en el mediano plazo, trazando una hoja de ruta clara junto al presidente Javier Milei: "Después de la reelección de Milei, quiero ser presidenta".
En relación con las elecciones legislativas, la senadora se refirió a las especulaciones sobre posibles candidaturas en la Ciudad o la Provincia de Buenos Aires. Al respecto, aclaró que su prioridad es acompañar la estrategia del equipo gubernamental y que, si es necesario conformar una coalición de apoyo a la gestión, no tendrá inconvenientes en mantener su banca actual en el Senado de la Nación.
Durante el reporte audiovisual, Bullrich también repasó la dinámica interna de la administración nacional y señaló diferencias marcadas con la vicepresidenta Victoria Villarruel. "Villarruel no es liberal, es conservadora, tiene otra forma de pensar", definió la senadora, agregando que si la presidenta del Senado hubiera tenido un comportamiento diferente, estaría más integrada al núcleo del proyecto oficialista.
Finalmente, la referente oficialista realizó un balance autocrítico sobre los cruces mantenidos con Javier Milei durante la contienda electoral previa. "Ambos cometimos el error de atacarnos. No teníamos que atacarnos entre nosotros, porque teníamos que atacar al populismo", concluyó en la primera entrega del ciclo periodístico.