El presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman, brindó un fuerte respaldo al plan económico impulsado por la gestión de Javier Milei. Durante su discurso de apertura en el encuentro del Council of the Americas, el dirigente empresarial se refirió a la caída de la actividad, la pérdida de fuentes de trabajo y la persiana baja de distintos locales como un costo doloroso pero inevitable para lograr la estabilidad.
"Hay empresas que cierran, pero si es el precio para transformar el país, lo acepto", afirmó Mario Grinman ante el auditorio. En esa misma línea, avaló el esfuerzo de la sociedad y remarcó: "Es el precio que tenemos que pagar los argentinos para que las próximas generaciones puedan vivir en un país normal. Vale la pena".
"Hay empresas que cierran, pero si es el precio para transformar el país, lo acepto"
— Corta (@somoscorta) August 20, 2026
Mario Grinman, presidente de la Cámara de Comercio, avaló "el sacrifico de los argentinos" para que las próximas generaciones "puedan vivir en un país normal" y agregó: "Vale la pena". pic.twitter.com/URqjQoocC4
Durante su presentación, el titular de la CAC analizó la coyuntura del sector privado y admitió que el escenario actual se presenta "muy heterogéneo" según el rubro. Reconoció de forma directa que diversos comercios y compañías atraviesan un momento delicado, lo que derivó en la caída de firmas y el consecuente aumento del desempleo.
A pesar de este diagnóstico, el dirigente empresarial enfatizó que los cambios estructurales conllevan costos ineludibles: "Las transformaciones significan sacrificios y dolor". Para Grinman, atravesar este proceso resulta imprescindible si el objetivo final es erradicar la inestabilidad histórica y consolidar un modelo previsible de cara al futuro.
En otro tramo de su alocución, Mario Grinman apuntó contra los esquemas de gestión de los últimos años, a los que definió como un "Estado omnipresente". Según su visión, la intervención estatal funcionó como un lastre que asfixió la iniciativa privada y condicionó el crecimiento genuino del comercio y los servicios.
Finalmente, el referente empresarial sostuvo que las medidas de desregulación económica que aplica el Ejecutivo obligan al sector a salir de su "zona de confort". En ese sentido, concluyó que al recuperar el protagonismo de la economía, las empresas argentinas deben asumir una mayor cuota de responsabilidad en la generación de inversión y el desarrollo nacional.