El diputado nacional con mandato cumplido por el Partido Justicialista, Diego Bossio, habló de “un desgaste muy fuerte del Gobierno”, aunque también puso el foco en la “crisis tremenda” del peronismo.
“Mi experiencia como diputado es que el Parlamento decididamente sigue el pulso de la política. Es justamente lo que le da esa posibilidad de frenar, avanzar y tener una lectura de lo que pasa en el contexto”, puntualizó en declaraciones al programa Wake Up de Delta 90.3.
Así las cosas, puso de relieve que “al deterioro del Gobierno, independientemente de la cuestión política, el Parlamento lo rescata. A medida que el Gobierno empiece a perder predicamento, va a ser más difícil que las iniciativas parlamentarias tengan éxito”, sopesó.
En tanto, evaluó que “un nuevo régimen económico tiene que tener un nuevo régimen político. Hace 30 años lña política miraba el pulso de una sociedad, miraba que acompañaba el proceso y que se podía construir mayorías. Había, decididamente, una vocación de acuerdo y diálogo político. Hoy salen todos raspando; los triunfos son en el margen, con acuerdos no sustanciosos, ni tácticos o estratégicos. Todo lo que se está proponiendo tiene sabor a poco”.
“Desde el agravio, desde la descalificación y desde el señalamiento, es imposible construir. Si hay un Presidente de la Nación que trata de ratas al Congreso, ¿cómo podés conceder algo? el respeto es el elemento central”, reflexionó el exdirector ejecutivo de la ANSeS.
“El peronismo está en una crisis tremenda y están todas las condiciones dadas para que emerja como una opción natural. El peronismo se lo come fácilmente, sin embargo no está pasando. Alberto Fernández es De la Rúa del peronismo. El daño que hizo su último Gobierno fue de tal magnitud y tan reciente, que la sociedad no quiere volver a ese desorden”, evaluó.
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También manifestó que “el peronismo no puede ser inflacionario. Si es inflacionario, quilombo político y en las calles, como simboliza Alberto Fernández, entonces es un problema”.
“Están dadas las condiciones para que una expresión de perfil peronista, con sensibilidad social que se ocupa del metro cuadrado, con mirada distinta y mucho pragmatismo, tenga predicamento en la sociedad. No sucede porque estamos en una crisis de liderazgo y territorial”, sumó.
Además, consideró que el gobernador bonaerense Axel Kicillof “no lidera. Le está costando muchísimo construir una candidatura donde confluyan las expresiones territoriales. Kicillof no tiene el óleo sagrado para liderar y ser una expresión unificadora del peronismo”.
“Puede pasar que el deterioro del Gobierno sea tan grande, que el peronismo se convierta en el recipiente donde la sociedad ponga sus esperanzas. Hoy no me parece que pueda proponer una oferta atractiva”, acotó el exlegislador.
En igual tesitura, consignó que “siempre que el peronismo lideró, es porque hubo un proceso de renovación. Eran emergentes renovadores de una crisis del peronismo, que tenían proyección para el futuro”.
“Néstor Kirchner tuvo la capacidad de generar síntesis; tenía claro que era capaz de interpretar los intereses nacionales. Kirchner hubiese tenido la capacidad de ampliarse, lo cual tuvo. Y después, interpretar lo que pasaba en el mundo. Yo me formé con él”, añadió.
Del mismo modo, evocó: “Kirchner me decía que no podía levantarme a la mañana sin plata para pagarle a los jubilados. Había una lógica de orden fiscal criterioso para poder tener la capacidad de que la urgencia no te gobierne”.
“Le falta vocación de poder al peronismo. Además, le falta interpretar el momento histórico. Hay una gran oportunidad porque Milei está dejando agua en la pileta, sin embargo no hay sintonía por parte de los dirigentes del peronismo”, insistió Bossio.
Por otra parte, el dirigente justicialista aclaró que “no hay crédito hipotecario en la Argentina. Cuando uno mira una serie del porcentaje de crédito hipotecario en término del PBI, nuestro país es uno de los más bajos de América Latina”.
“Una economía sin crédito está lejos del capitalismo. El sistema capitalista funciona sobre la base del crédito; tiene la perspectiva del largo plazo y la confianza. Lo que hicimos en su momento, en el 2009 con Massa de jefe de Gabinete y Cristina de presidente, anunciamos un crédito financiado por ANSeS que se llamaba ‘Casa propia’. Era asociado a la construcción de viviendas a través del banco hipotecario”, recordó.
“Hicimos ProCreAr, también con el Banco Hipotecario, para la clase media-baja. Se pusieron a disposición tierras y un montón de cosas, con el objetivo de mover la actividad económica. Dábamos crédito hipotecario para comprar lotes para la construcción”, enumeró el socio fundador de Equilibra.
Así las cosas, disparó: “Me llama la atención la idea de que el mercado no resolvía todo porque evidentemente tuvieron que recurrir a los recursos de ANSeS para poder impulsar un mercado que está deteriorado. Uno de los sectores que más trabajo genera es la construcción y esta se desplomó”.
“Que el Ministro de Economía hable de justicia social en un Gobierno que la descalifica y la agravia, me parece que puede ser una provocación. Independientemente de eso, estoy de acuerdo que se usen esos fondos”, juzgó en diálogo con la periodista Gisela Busaniche.
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Finalmente, aseveró que “cuando no generás confianza y la sociedad no tiene confianza en el camino que estás emprendiendo, te pica en el boleto. El riesgo país de la Argentina es tres veces mayor que el de Brasil. Cuando ves la macro de Argentina, es mejor que la de ellos, sin embargo siguen sin confiar en Argentina. Ni los propios argentinos confían”.
“El Presidente está peleando infantilmente con la sociedad argentina. A Milei lo veo más cerca de conducir una iglesia, que de conducir los destinos de la Argentina. Él quiere quedarse con la bandera y las botas puestas y tener razón, no gobernar. Creer que gobernar es tener razón es una falta de respeto para los argentinos. Gobernar es tratar de lograr conciliar los intereses de un país”, cerró el economista.