El presidente de la Nación, Javier Milei, anunció este jueves sanciones para las empresas petroleras que operen en las Islas Malvinas y la construcción de una base militar en Tierra del Fuego, al tiempo que cuestionó en duros términos al Reino Unido.
El líder libertario se pronunció en cadena nacional y adelantó que el Gobierno endurecerá las sanciones y penas para compañías que actúen en el archipiélago, las que no podrán trabajar en la Argentina y se expondrán a un juicio en ausencia. Además, anunció que dispondrá mayores recursos al Ministerio de Defensa a través de un DNU para construir una base naval en Tierra del Fuego.
“Las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho. No hay discusión al respecto. Las islas formaron parte del territorio argentino desde los orígenes de nuestra nación. En 1833 el Reino Unido ocupó las Malvinas, expulsó a las autoridades argentinas e instaló una situación colonial que se perpetúa hasta nuestros días. Esto implica que los isleños, al ser una población implantada en un territorio usurpado, no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación y que cualquier argumento basado en referendos realizado en las islas es inválido”, introdujo el jefe de Estado.
En tanto, puso de relieve que “desde entonces, la Argentina ha sostenido de manera permanente su reclamo de soberanía. Porque como dice la Constitución Nacional en su primera cláusula transitoria: La nación argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes. Por ser parte integrante del territorio nacional, la recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme a los principios del derecho internacional constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”.
“Las Naciones Unidas reconocen la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y han llamado reiteradamente a ambos países a resolverla mediante negociaciones bilaterales y pacíficas. Por eso, la causa Malvinas no pertenece a un gobierno ni a un partido político, es una causa nacional”, enfatizó.
Luego consignó que “durante los últimos tres años nuestro gobierno ha impulsado nuestro reclamo de soberanía a partir de la nueva relevancia geopolítica de nuestro país. Hemos obtenido 18 resoluciones y declaraciones de organismos y foros internacionales en apoyo a nuestro reclamo y presentado más de 60 propuestas formales frente a acciones unilaterales del Reino Unido. Además, en el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo. Recientemente el presidente Trump declaró que los Estados Unidos están evaluando su posición histórica con relación a Malvinas”.
“Esta amenaza no es inocua. Los Estados Unidos evalúan ese cambio de posición porque saben que en la Argentina tiene un socio confiable, alineado con los valores occidentales, en una posición de relevancia estratégica, que puede ser un aliado valioso en las décadas por venir. Sin ello, nada de esto sería posible”, aclaró en torno a su estrecho vínculo con Donald Trump.
También indicó que “si evaluamos las condiciones estructurales de Reino Unido, en cambio, ellos se enfrentan múltiples crisis de carácter migratorio, demográfico y económico, que difícilmente tengan solución. Es claro que ellos recorren un camino de declive. Sin embargo, el futuro de Argentina es floreciente y va a prevalecer”.
“Pero hoy quiero decirles que esta causa nacional, que es nuestro reclamo por las Islas Malvinas, se enfrenta a un nuevo peligro. Desde hace 50 años las Naciones Unidas solicitan a la Argentina y el Reino Unido no realizar acciones unilaterales sobre el territorio hasta que se resuelva la controversia, incluyendo la explotación de sus recursos naturales”, anexó.
Sin embargo, advirtió que “el Reino Unido ha incumplido sistemáticamente este llamado. En particular, hemos logrado determinar que el proyecto Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration tiene fecha para iniciar la explotación petrolera offshore en algún momento de los próximos meses”.
“¿Qué significa esto? Que si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar, algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora. Si lo permitimos estaremos generando un incentivo para que el gobierno británico profundice la ocupación de las islas y la explotación de nuestros recursos”, puntualizó Milei.
Así las cosas, aseveró que “vamos a desplegar todas las herramientas del Estado, diplomáticas, económicas, judiciales y legales para disuadir a los actores estatales y no estatales que violenten nuestra soberanía”.
“La Cancillería argentina ya ha enviado cerca de 180 notas de desaliento a empresas y a más de 29 países involucrados en distintos proyectos en nuestras islas. A su vez, esta misma noche estaré firmando un decreto para dotar de mayor celeridad a los procedimientos sancionatorios que impone la Ley 26.659 contra quienes participan de iniciativas de extracción de petróleo en territorio argentino bajo ocupación británica”, informó.
Del mismo modo, dijo que “fortaleceremos los mecanismos de detección temprana e intercambio de información, para facilitar la adopción de sanciones contra las empresas que lleven adelante estas actividades, así como contra sus accionistas, directores y proveedores. Procederemos a inhabilitar de operar en territorio argentino a las empresas involucradas, directa o indirectamente, en proyectos en las Islas Malvinas sin autorización argentina”.
“Quienes operan en nuestras Islas a espaldas del gobierno argentino, tendrán que elegir entre una puesta ilegal, en un territorio disputado y una operación rentable y segura en un país soberano con reglas claras y previsibilidad. No se pueden hacer las dos cosas”, contrastó el Presidente.
Además, firmó “un decreto de necesidad y urgencia para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa con el fin prioritario de construir una base naval integrada en Tierra del Fuego e incrementar nuestras capacidades en telecomunicaciones. Esta base nos convertirá en el polo logístico más importante del Atlántico Sur y será fundamental para la proyección geopolítica de la Argentina”.
“A su vez, estaré enviando al Congreso con carácter urgente un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional. Esta ley tendrá tres objetivos: primero, modificará la ley 26659 para endurecer las sanciones y penas contra las compañías vinculadas a operaciones no autorizadas. Los proveedores de estos proyectos recibirán las mismas penas y prohibiciones que las empresas con las que colaboran. Los infractores no podrán contratar en territorio argentino, sea con el sector público o privado; y se dispondrá cuando corresponda la aplicación del juicio en ausencia. Además, extenderemos este régimen a otras actividades en las islas que afectan nuestros recursos naturales”, confirmó.
Acto seguido, manifestó que “en segundo lugar, la ley creará el Consejo de Seguridad Nacional, que definirá una política de seguridad nacional de aplicación obligatoria y transversal a todo el Estado, articulando Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía. También establecerá un marco para la protección de nuestra infraestructura crítica y para la protección aeroespacial y marítima de la Nación”.
Cadena Nacional del Presidente Javier Milei sobre la Causa Malvinas. pic.twitter.com/tqghawtYq5
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) September 4, 2026
Por último, “le pediremos al Congreso que le otorgue al Consejo, las facultades necesarias para que el Estado pueda responder con herramientas económicas y diplomáticas frente a actores estatales o no estatales que amenacen nuestra seguridad nacional”.
Finalmente, expresó que “debemos actuar hoy en función del futuro y Malvinas es el futuro. No es solamente una cuestión de nuestro pasado. Defender nuestra soberanía y recuperar nuestras islas, requiere ser una nación políticamente relevante, económicamente influyente y militarmente respetable. No hay otro camino. Y esa es la verdadera forma de rendir homenaje a quienes entregaron su vida por esta causa y a los veteranos que volvieron”.
“Hoy tenemos todo para ser una Nación determinante en el escenario global: tenemos una ubicación privilegiada, y recursos que pueden colocar a nuestro país en un lugar central en el nuevo orden global. Durante estos tres años hemos entablado lazos estrechos con países afines, con los cuales tenemos una convergencia de intereses. Ahora confiamos en que esos mismos aliados estarán de nuestro lado en el reclamo legítimo y pacífico que hoy impulsamos”, sumó.
E invitó “a toda la dirigencia política, económica y social de la Argentina, a sumarse con una misma voz a este reclamo. Porque este reclamo es justo. Porque las islas son nuestras y nos las arrebataron y porque son indispensables para la proyección de la Argentina en las próximas décadas”.
“Como Nación tenemos por delante dos caminos. O nos convertimos en una gran Nación capaz de defender de verdad nuestra soberanía, o persistimos en un sendero de deterioro que nos conducirá inevitablemente al sometimiento. Los invito a elegir el primer camino”, cerró.