El excanciller argentino, Rafael Bielsa, cuestionó en duros términos el anuncio del presidente Javier Milei en cadena nacional sobre la Cuestión Malvinas y consideró que “no hubo inteligencia en el Poder Ejecutivo, sino oportunismo y rapiña, y los desprecio por eso”.
“No voy a argumentar contra esta novatada porque sería hacerlo contra Malvinas, y a favor de los ingleses. Pero les cuento las costillas a los libertarios y no me voy a olvidar de lo que están haciendo con todo lo que amamos en Argentina. Lo recordaré todos los días, como recuerdo todos los días a Malvinas, tierra que a ellos no les importa”, arremetió el letrado y escritor.
En cuanto a los propuestas esbozadas por el líder libertario, objetó: “No le creo una sola palabra al Presidente, y por eso no escucho las suyas. Y las que me llegan no las tomo en serio”.
En cambio, señaló que la actitud del mandatario lo afecta de manera personal por su propia experiencia respecto a Malvinas y que las palabras del mandatario deben ser leídas en un contexto de alineamiento de la Argentina con Washington.
“Yo fui voluntario en la Guerra de Malvinas: no me convocaron a combatir; me mandaron un diploma, que conservo. No me batí, pero me dura la moral de combate: hay que escuchar a los que pelearon, no a los que hoy descubren que tienen algo para decir que puede beneficiarlos”, planteó Bielsa en declaraciones a Noticias Argentinas.
En igual tesitura, el dirigente peronista indicó que “las palabras de hoy del Gobierno son los breves ladridos de un caniche toy a su dueño: grajeas de fidelidad, lentejas de credibilidad. Pero infidelidad a la causa nacional, que no entiende, y a la gravedad de una disputa, que es el desorden de Donald Trump confrontando a China, de la que no participa como debiera”.
“Para los argentinos, mis compatriotas, en siete días más el fervor que haya se habrá consumido sin consumarse. Y tengo que decir, para los norteamericanos, que no son mi audiencia, y para los británicos, que devuelvan lo que jamás les perteneció, lo que usurpan”, remató el exministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación.