El exministro de Economía, Martín Guzmán, habló de una “imposibilidad” en el crecimiento con el actual modelo libertario, al tiempo que consideró que la oferta opositora para las elecciones tiene que demostrar una forma de recuperación sin aumentar la inflación.
En cuanto al panorama para los próximos meses, estimó que “va a ser parecido a lo que estamos viendo. Vamos a ver una reducción muy lenta, pero que se va a ir dando, en la tasa de inflación. Y vamos a ver una imposibilidad de despegue de la economía, porque no hay motor para eso con este modelo económico”.
“El Presidente dijo que esperaba un boom del consumo. Para que haya un boom del consumo tiene que pasar al menos una de dos: o que aumente el salario real de la gente o que aumente el crédito. Para que aumente el salario, tiene que haber un aumento de la demanda y no en cualquier lado, sino en las zonas donde se genera empleo, en las zonas urbanas. Para eso, dado que el sector público está haciendo muy poco al respecto, tendría que haber un aumento de la inversión privada”, indicó.
Acto seguido, advirtió: “¿Por qué un empresario que no vende habría de invertir más? Entonces, desde ese lado no la veo. Desde el lado del crédito, justamente tenemos un problema de muy alta morosidad”.
“Por eso, resolver el problema de los spreads de tasas también es muy importante para que se reactive un poco el crédito. Por lo tanto, al no haber un motor de la recuperación de la actividad, es muy difícil que esto cambie. Por ende, es muy difícil que cambie de una forma marcadamente positiva la situación de los trabajadores y trabajadoras en la Argentina, que se está convirtiendo en la principal preocupación económica. Con este modelo, veo más tiempo más de lo mismo”, completó Guzmán en declaraciones a Ámbito.
Consultado por la oferta que debería presentar la oposición en las elecciones generales, el economista manifestó que “el plan es uno que le muestre a la gente que hay una forma de recuperar la actividad económica sin aumentar la inflación”.
“El impulso hoy, en las áreas urbanas, no va a venir del lado de la inversión privada. En las zonas de Vaca Muerta, agro y minería, es otra historia. Pero en las zonas urbanas hay una necesidad de aumentar la inversión pública tanto por una cuestión de productividad -en lo que nos estamos rezagando- como por la cuestión de la recuperación económica en el corto plazo”, enfatizó el extitular del Palacio de Hacienda.
Asimismo, consignó que “ahora la situación es muy diferente que en 2019, cuando el país gastaba más de 4 puntos del producto en el servicio de la deuda; hoy gastan menos que la mitad. Para la oposición, el tema va a ser cómo aumentar entre medio punto y un punto del producto la inversión pública de forma muy rápida, sin empeorar las cuentas públicas”.
“El tema es que el gobierno actual tomó medidas fiscales e impositivas que hoy terminan debilitando el propio gobierno: la reducción de Bienes Personales o el RIGI, que hace que la tasa efectiva de impuesto a las Ganancias en sectores que están creciendo mucho sea bajísima, pese a que muchos de esos proyectos se hubieran dado de cualquier manera”, anexó.
Así las cosas, puso de relieve que “la clave es cómo podemos hacer una política donde el Estado dé un impulso que después dispare la inversión privada, a través de la obra pública estratégica y del conocimiento en general, sin aumentar el déficit. Ahí es donde un plan tiene que mirar qué gastos son menos primordiales y reasignar partidas, y qué espacio hay para una mejora de la capacidad contributiva sin dañar a los incentivos a la inversión”.