El Senado de la Nación convirtió en ley este jueves 24 de septiembre el proyecto de reforma al Régimen de Zona Fría, marcando un punto de quiebre en la política de subsidios energéticos. La iniciativa se aprobó de forma definitiva con 38 votos a favor y 8 en contra, ratificando el texto enviado desde la Cámara de Diputados.
La votación se definió luego de que el bloque peronista conducido por José Mayans se retirara del recinto antes del tratamiento en particular. El oficialismo logró consolidar la aprobación tras negociaciones llevadas adelante por la Jefatura de Gabinete a cargo de Diego Santilli, que incluyeron acuerdos para implementar tarifas de alivio estival en las provincias del norte del país.
La nueva ley da marcha atrás con la ampliación geográfica aprobada en 2021 y reconfigura los criterios de acceso a la tarifa reducida:
Restricción geográfica: El subsidio automático generalizado por clima queda limitado a las regiones con temperaturas más extremas: la Patagonia, el departamento de Malargüe (Mendoza) y la Puna.
Segmentación por ingresos: En las áreas excluidas del beneficio masivo, el descuento pasará a ser individual. Solo lo mantendrán los usuarios registrados en el Subsidio Energético Focalizado (SEF) con ingresos menores a tres canastas básicas (unos $4,7 millones de pesos), con bonificaciones que superarán el 75% sobre el componente de producción en invierno.
Sectores vulnerables: Los excombatientes de Malvinas y las personas con discapacidad conservarán el beneficio de forma directa sin importar su lugar de residencia.

El proyecto aprobado cambia la fórmula de cálculo del descuento sobre el servicio de gas natural:
Enfoque en la materia prima: La bonificación dejará de aplicarse sobre la totalidad de la boleta y se calculará únicamente sobre el Precio de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), es decir, el costo de producción del gas.
Cargos excluidos: El Valor Agregado de Distribución (VAD) —que concentra la mayor parte del cargo fijo—, el transporte y los impuestos locales quedan fuera del subsidio, lo que derivará en subas directas para el próximo período invernal.
A nivel nacional, el recorte alcanza a cerca de 3,35 millones de usuarios integrados al régimen en 2021, de los cuales 1,6 millones perderán la bonificación automática. Con este ajuste, el Poder Ejecutivo prevé generar un ahorro fiscal estimado entre $200.000 y $480.000 millones de pesos.
La provincia de Buenos Aires resulta ser el territorio más afectado por la reforma: un total de 1,24 millones de hogares distribuidos en 94 municipios dejarán de percibir el beneficio directo. El único distrito bonaerense exceptuado es Patagones, preservado por su estatus dentro de la Patagonia.
Los distritos de la provincia de Buenos Aires que quedan excluidos del esquema generalizado de Zona Fría se agrupan por regiones:
General Pueyrredon (Mar del Plata), Bahía Blanca, Necochea, Miramar (General Alvarado), La Costa, Pinamar, Villa Gesell, Mar Chiquita, Monte Hermoso, San Cayetano, Balcarce, Lobería, General Madariaga, General Lavalle y Villarino.
Olavarría, Tandil, Azul, Bolívar, Rauch, Ayacucho, Las Flores, Benito Juárez, Tapalqué, Coronel Suárez, Coronel Pringles, Coronel Rosales, Tornquist, Saavedra, Puan, Adolfo Alsina, Guaminí, Laprida, General La Madrid, Daireaux, Salliqueló, Tres Lomas, Pellegrini, Tres Arroyos y Adolfo Gonzales Chaves.
Junín, Chivilcoy, Trenque Lauquen, 9 de Julio, Pehuajó, Bragado, Chacabuco, Lincoln, Carlos Casares, General Villegas, General Pinto, General Viamonte, Leandro N. Alem, Florentino Ameghino, Carlos Tejedor, Rivadavia, Hipólito Yrigoyen, Alberti y 25 de Mayo.
Pergamino, San Nicolás, San Pedro, Ramallo, Baradero, Zárate, Arrecifes, Salto, Rojas, Colón, Capitán Sarmiento y General Arenales.
Lobos, Mercedes, Cañuelas, Pilar, General Rodríguez, Marcos Paz, Navarro, Suipacha, San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, Carmen de Areco, General Las Heras, Monte, General Paz, Brandsen, General Belgrano, Chascomús, Lezama, Castelli, Dolores, Tordillo, General Guido, Pila, Saladillo, General Alvear y Roque Pérez.