viernes 02 de octubre de 2026 - Edición Nº4577

Espectáculos | 2 oct 2026

CABA

De San Telmo a Recoleta: los rincones porteños para redescubrir a Mafalda

Un circuito por distintos barrios invita a conectar con el eterno personaje de Quino. Es en coincidencia con la llegada al Centro Cultural Recoleta de una experiencia de entretenimiento única sobre la niña de ficción más entrañable.


La historia es conocida: el humorista gráfico Joaquín Salvador Lavado, Quino, es contactado por una agencia de publicidad con el fin de crear una historieta para promocionar una marca de electrodomésticos. Del brainstorming previo y las ganas de Quino de hacer una tira con niños, surge el personaje que marcaría a generaciones de argentinos —y más allá—: Mafalda, la niña que odia a la sopa y mira el mundo con más lucidez y sensibilidad que los adultos.

Este mes el icónico personaje sale del papel y se muda a Recoleta en una muestra para sumergirse en el universo creado por Quino, revalidando su vigencia cultural. Durante las próximas semanas, el Centro Cultural Recoleta se convertirá en el epicentro para los mafaldistas. Sin embargo, en las calles y los barrios de Buenos Aires hay tributos y claves para aprender y descubrir más sobre la niña de ficción más querida.

Mafalda en la Ciudad

San Telmo, su barrio de pertenencia, es el punto de partida ideal para sumergirse en su historia. La estatua homenaje a Mafalda en la esquina de Chile y Defensa se convirtió en un centro de peregrinación de los fanáticos locales y extranjeros que visitan la zona, ansiosos por sacarse una selfie con ella.

Se inauguró hace diecisiete años y se encuentra ubicada a pocos metros del edificio donde en 1964 el personaje vio la luz. La escultura fue realizada por el artista Pablo Irrgang en resina epoxi reforzada con fibra de vidrio. Pero esta entrañable niña de melena negra alborotada, vestido verde y gran moño rojo nunca está sola; la acompañan también por pedido de su creador, Susanita y Manolito, sus inseparables amigos.

A unos metros de ahí se encuentra la casa donde vivió Quino (Chile 371). Desde ese rincón, justo en el límite entre Monserrat y San Telmo, la pequeña construyó su mirada filosa y despierta. Aunque el edificio, que cuenta con una placa que lo hace identificable, no ha cambiado casi nada según cuentan los vecinos, el barrio de Mafalda era muy distinto y sirvió como insumo para las viñetas. Varios lugares también fueron tomados para la tira, como el almacén de Don Manolo, que originalmente era una panadería, en la calle Balcarce al 722.

Si a Mafalda le gustaba tanto juntarse con sus amigos como la justicia social, esta plaza que lleva su nombre y que es un espacio donde confluyen arte, naturaleza y juegos, también guarda una historia de unión vecinal y lucha por el bien común, afín a su espíritu. Ubicada en Conde 145, Colegiales, es, en palabras del arquitecto Jorge Boullosa, “un laborioso logro del vecindario en la década del 90”, cuando existían otros planes para ese espacio.

Hoy el parque tiene siete zonas con carteles que lucen las imágenes y los nombres de Felipe, Susanita, Miguelito, Libertad, Manolito, Guille y la propia Mafalda con descripciones sobre los personajes.

Por último, los usuarios del subte pueden detenerse a apreciar el mural El mundo según Mafalda, que se ubica en el pasillo de combinación entre las estaciones Perú de la Línea A y Catedral de la Línea D. El mural fue inaugurado en 2008 y es una reproducción de las viñetas de Mafalda que representan otra de las tantas preocupaciones de esta inquieta niña: la ecología y la protección del planeta.

Quino, presente en la inauguración, afirmó: “No podría haber estado en mejor lugar porque ella ha viajado sobre estas vías durante mucho tiempo. Cuando comencé a publicar las primeras tiras lo hacía en el diario El Mundo, ubicado en Río de Janeiro al 300. En esa época yo vivía en Chile y Defensa, así que el subte era el medio que me acercaba a mi lugar de trabajo”, recordó el autor, que ha marcado a mucha gente, como Damián Kirzner, director y productor general de la muestra Mafalda Inmersiva que llegó al Recoleta.

“Tenía fascinación con Mafalda desde siempre y hace mucho que venía pensando cuál iba a ser mi próxima producción. Para mí Mafalda está en ese cielo donde están Gardel, Las Malvinas, Fangio, Maradona, ahí está Mafalda y es lo mejor del ser nacional”, cuenta con entusiasmo.

La muestra que se estrenó este jueves en el Centro Cultural Recoleta e inicia desde allí una gira internacional, está pensada como un recorrido para todas las generaciones: para quienes amaron a Mafalda en su infancia y para quienes la van a descubrir por primera vez.

Son 1.300 metros cuadrados con trece salas temáticas, video mapping, realidad virtual multiusuario, animaciones 2D, personajes en escala real y escenografías que le permitirán al espectador pasear por la casa de Mafalda o el almacén de Manolo, oler la sopa o subirse al auto familiar.

Para los mayores habrá una sala homenaje para apreciar la obra de Quino y los más chicos tendrán su propio recorrido con juegos. Toda la música original está compuesta e instrumentada por músicos argentinos y el tour cuenta con la voz del actor Peto Menahem.

El mundo puede haber cambiado, pero como el autor dijo en su momento, Mafalda no necesitaba ser resucitada porque nunca dejará de estar viva en la memoria colectiva y en estos rincones de la Ciudad.

Más Noticias