En el marco de la presentación oficial de los detalles de la visita apostólica programada para noviembre de 2026, la Iglesia católica difundió un duro diagnóstico sobre la realidad nacional. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, advirtió que el Papa León XIV se encontrará con una "Argentina herida", profundamente afectada por el deterioro económico y dividida por la polarización política.
Las declaraciones del monseñor se produjeron a la salida de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, tras presidir la Misa de envío previa al inicio de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, a poco más de un mes del histórico arribo del Pontífice.
"El papa se va a encontrar con una Argentina herida y donde la descalificación esta en la orden del día"
— Corta (@somoscorta) October 2, 2026
Jorge García Cuerva dijo que León XIV va a ver al país divido, afirmó que "hay hermanos que la pasan mal", aunque señaló: "También hay un pueblo que no baja los brazos". pic.twitter.com/bZIOAu77RR
Durante la conferencia de prensa con los medios acreditados, el referente pastoral remarcó que el escenario social será uno de los ejes ineludibles que observará el Santo Padre durante sus actividades pastorales:
Pobreza estructural: Enfatizó que el país padece una profunda crisis desde hace muchos años y que "duele un porcentaje muy grande de hermanos que la están pasando mal, de hermanos muy pobres".
Clima de polarización: Señaló que en la contienda política y social "la descalificación y la intolerancia están a la orden del día", lo que dificulta el diálogo y la convivencia pacífica.
Resiliencia de la ciudadanía: Pese al panorama adverso, destacó el esfuerzo cotidiano del pueblo argentino: "El Papa también se va a encontrar con trabajadores que se levantan todos los días, apuestan por sus familias y luchan por salir adelante".
García Cuerva buscó despejar especulaciones sobre el impacto político del viaje, remarcando que León XIV viene a brindar un mensaje de unidad y confirmación en la fe para un pueblo golpeado.
Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de evitar la instrumentación del acontecimiento: "Sería un error identificar el mensaje del Papa con consecuencias partidarias". Al referirse al vínculo con el Poder Ejecutivo, aclaró que es de suma madurez reconocer que existen "muchas diferencias" entre la Iglesia y la gestión oficial en materia social, y que admitir los disensos en democracia debe llevar tranquilidad a la sociedad.