La Ciudad recuperó un conventillo de dos plantas a 300 metros de la estación Constitución que estaba usurpado desde hace más de 6 años y era una “cueva de delincuentes”. El operativo se realizó tras las denuncias de los vecinos por robos y venta de droga, en una cuadra que se había vuelto peligrosa en el barrio.
Cabe mencionar que cuatro de los usurpadores habían estado presos y una semana atrás recuperaron su libertad: tres por drogas y uno por homicidio y lesiones.
La Guardia de Auxilio clausuró el inmueble por “peligro de derrumbe”. En las inspecciones se detectaron serios problemas estructurales que ponían en riesgo la vida de las personas que habían tomado el lugar.
“Había mucha suciedad y vivían entre las ratas”, relató un vecino que destacó el trabajo conjunto de la Policía de la Ciudad, funcionarios de la Dirección General de Fiscalización y Control, Guardia de Auxilio y Emergencias, y personal del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat.
Con este procedimiento realizado sobre la calle O’Brien 1271/1269 (esquina Salta), el Gobierno de Jorge Macri ya devolvió a sus dueños 990 propiedades que estaban usurpadas, el equivalente a más de 500 millones de dólares.
La política de restitución de inmuebles tomados implementada por el Gobierno porteño desde diciembre de 2023 logró bajar el delito en los barrios, tanto en robos como en homicidios, a mínimos históricos.
“990 razones para que lloren los defensores de okupas”, sostuvo Macri, para luego dar cuenta que “desde el primer día decidimos recuperar las casas ocupadas y que el patrimonio de los porteños vuelva a los porteños. Vamos a seguir haciendo estos operativos y a liberar todas las propiedades que fueron usurpadas. Dentro de la ley, todo. Fuera de la ley, nada”.
990 razones para que lloren los defensores de okupas. Ley y orden. https://t.co/2CiGEsi6Bz
— Jorge Macri (@jorgemacri) October 14, 2026
Semanas atrás, también en Constitución, la Ciudad recuperó un hotel usurpado por 21 años que era una cueva de delincuentes. Ubicado en Sáenz Peña 1723, a metros de Brasil, no estaba apto para ser habitado y tenía denuncias por una deuda de ABL que llevaba más de 20 años.
Constitución es uno de los barrios con más desalojos realizados: la Policía de la Ciudad ya había desarticulado una red de venta de drogas tras una serie de allanamientos en boliches, bares, kioscos, hoteles familiares y una barbería. Detuvieron a 17 dealers y secuestraron 8.797 dosis de cocaína y pasta base.