La abogada y referente de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), María del Carmen Verdú, condenó la represión durante la Marcha Federal Universitaria, marco en el cual 550 personas resultaron afectadas por los gases y una trabajadora de prensa debió ser intervenida quirúrgicamente por las heridas provocadas por balas de goma.
Verdú sostuvo que el operativo represivo evidenció un cambio en las formas de actuación de las fuerzas de seguridad, al señalar que “los efectivos comenzaron a disparar y lanzar gases mientras se desarrollaba el acto y los manifestantes permanecían frente al palco”.
Además, cuestionó las reformas normativas impulsadas por el Gobierno mediante decretos, resoluciones ministeriales y leyes aprobadas en el Congreso, que, según planteó, restringieron derechos y eliminaron garantías históricas. “Estamos viviendo un verdadero cambio de régimen con destrucción de derechos y garantías”, fustigó en declaraciones a la AM 530.
Tras cuestionar que las detenciones no se produjeron en los lugares donde se registraron los hechos de violencia, alertó que en el Gobierno de Javier Milei “no tienen interés en disuadir hechos de violencia durante la marcha; el esquema es represivo”.
Por último, Verdú advirtió sobre el incremento de los casos de gatillo fácil en los barrios y aseguró que las cifras relevadas por Correpi en su informe anual de 2025 superaron los registros de gestiones anteriores.
En ese contexto, la activista sostuvo que “la represión no constituye un fenómeno aislado”, sino que forma parte de una transformación más amplia del sistema de seguridad y del marco legal, con “consecuencias sobre el derecho a la protesta y las libertades democráticas”.