viernes 23 de octubre de 2026 - Edición Nº4598

Campo | 23 oct 2026

Incertidumbre

Freno a las inversiones del campo, entre El Niño y la incertidumbre electoral de 2027

El Ag Barometer Austral de septiembre-octubre de 2026 subió un 2 % y alcanzó los 150 puntos, en niveles históricamente elevados. Para la mitad de los consultados, los comicios son un factor que los lleva a actuar con cautela o postergar proyectos.


La confianza de los productores agropecuarios argentinos registró una leve mejora en septiembre-octubre y se ubicó en 150 puntos, un 2% por encima de la medición anterior, cuando había alcanzado los 147 puntos. Sin embargo, más allá de esta recuperación, las últimas tres mediciones del Ag Barometer Austral, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, muestran una estabilización del indicador en niveles históricamente elevados, con una brecha persistente entre las expectativas favorables hacia el futuro y una mayor cautela al momento de tomar decisiones.

En este escenario, dos factores concentran la atención de los productores: la incertidumbre política e institucional ante las elecciones de 2027 y la posibilidad de un evento climático El Niño durante la próxima campaña agrícola. Ambos aparecen entre las principales preocupaciones del sector y conviven con una percepción favorable sobre las oportunidades productivas, pero también con la necesidad de preservar recursos y flexibilidad financiera.

“Los resultados muestran que el productor mantiene confianza en el mediano plazo, pero esa expectativa no se traduce automáticamente en decisiones inmediatas de inversión. Hay oportunidades que se evalúan favorablemente, aunque la incertidumbre política, climática y financiera lleva a analizar con cuidado cuándo comprometer capital y cómo preservar capacidad de maniobra”, explica Carlos Steiger, investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y director del Ag Barometer Austral.

Incertidumbre electoral de 2027

El relevamiento muestra que la incertidumbre electoral hacia 2027 es el factor más mencionado por los productores al consultarles qué los lleva a actuar con cautela o postergar inversiones: el 49% identifica el escenario político como un condicionante, seguido por la incertidumbre climática, con el 38%, y las tasas o condiciones de financiamiento, con el 24%. Al tratarse de una pregunta de respuesta múltiple, los productores podían señalar más de un factor.

Además, un 68% de los productores manifiesta que el escenario electoral influye mucho o algo en sus decisiones de inversión. Los resultados reflejan la percepción de los propios empresarios agropecuarios y no implican, por sí mismos, una relación causal entre la incertidumbre política y las inversiones que finalmente se concretan.

La cautela convive, sin embargo, con una evaluación positiva de las oportunidades. El Índice de Expectativas de Inversión aumentó un 3,9% y alcanzó los 133 puntos, su máximo histórico. Asimismo, el 66% de los productores considera que es un buen momento para invertir.

La diferencia entre ambas respuestas ayuda a explicar el comportamiento del sector: reconocer una oportunidad no significa necesariamente concretarla de inmediato. En un contexto de incertidumbre, los productores también priorizan la liquidez, la reducción de compromisos financieros y la posibilidad de adaptar sus decisiones a medida que se despeje el panorama económico y político.

“Que el índice de inversión alcance un máximo histórico y que, al mismo tiempo, los productores manifiesten cautela no es contradictorio. Una cosa es evaluar favorablemente una oportunidad y otra es decidir el momento adecuado para comprometer recursos. La liquidez y la flexibilidad financiera siguen siendo importantes para atravesar un escenario que todavía presenta incertidumbres”, señala Steiger.

El posible Niño obliga a evaluar estrategias para la campaña 2026/27

La incertidumbre climática también ocupa un lugar central en las decisiones del campo. Ante la posibilidad de un evento El Niño durante la campaña 2026/27, los productores consideran distintas alternativas para adaptar sus sistemas productivos y reducir la exposición al riesgo.

Según el relevamiento, el 31% prevé ajustar las fechas de las labores, la selección de cultivos o las tecnologías utilizadas. Por su parte, el 17% evalúa contratar seguros o ya lo hizo, mientras que el 16% considera modificar su plan de siembra y adoptar una mayor cautela en las inversiones. En contraste, el 27% afirma que no modificaría sus decisiones ante este escenario.

Las respuestas muestran que la posibilidad de un evento climático no conduce a una estrategia única. Mientras algunos productores contemplan cambios operativos y tecnológicos, otros evalúan mecanismos de cobertura o una reducción del riesgo asociado a sus planes de inversión.

“El riesgo climático obliga a pensar las decisiones productivas de manera integral. La elección de cultivos, las fechas de las labores, la tecnología y las herramientas de cobertura forman parte de una misma estrategia de adaptación. Frente a un escenario de posible Niño, la planificación y la capacidad de ajustar las decisiones adquieren especial importancia”, sostiene Steiger.

Confianza estable, inversión selectiva y nuevas oportunidades

El Índice Ag Barometer Austral pasó de 151 puntos en mayo a 147 en julio y 150 en septiembre-octubre, lo que sugiere una estabilización de la confianza en niveles históricamente elevados. En la última medición, el Índice de Condiciones Presentes aumentó un 5%, hasta los 126 puntos, mientras que el de Expectativas Futuras creció un 1,2%, hasta los 167. En términos interanuales, el indicador general registró una mejora del 20%.

Esta confianza convive con decisiones de inversión selectivas. Aunque el 66% de los productores considera que es un buen momento para invertir y el Índice de Expectativas de Inversión alcanzó su máximo histórico, con 133 puntos, el 32% prioriza destinar recursos a mejorar la producción durante la campaña 2026/27 y el 25% a adquirir activos estratégicos, como tierra o hacienda. Al mismo tiempo, otro 25% busca preservar liquidez y capacidad de maniobra, mientras que el 21% prioriza reducir deudas y compromisos financieros. En este contexto, el 55% afirma que sus costos en dólares son más altos que en la campaña anterior.

La incorporación de inteligencia artificial también aparece como una oportunidad para el sector: el 32% de los productores identifica la producción como el área con mayor potencial de mejora, seguida por el planeamiento estratégico (28%) y la gestión financiera (23%).

Los resultados muestran un escenario de confianza hacia el mediano plazo, pero cautela en las decisiones presentes. La incertidumbre electoral, el riesgo climático y las condiciones financieras conviven con una evaluación favorable de las oportunidades productivas, en un contexto en el que los productores buscan invertir sin perder flexibilidad para adaptarse a los cambios.

“El productor mantiene una mirada favorable sobre el mediano plazo, pero evalúa cuidadosamente cada decisión de inversión. En un escenario atravesado por la incertidumbre política y climática, preservar la liquidez y la capacidad de adaptación es tan importante como identificar oportunidades de crecimiento”, concluye Steiger.
 

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