La CGT protagonizó este jueves una masiva movilización a Plaza de Mayo en la que buscó exhibir músculo político y endurecer su discurso frente a la administración de Javier Milei. Bajo la consigna de defender los derechos laborales, la cúpula sindical lanzó fuertes advertencias por el rumbo de la economía, aunque, pese a la presión de las bases, optó por mantener en suspenso la convocatoria a un nuevo paro general.
Durante el acto central frente a la Casa Rosada, los principales referentes de la central obrera leyeron un documento crítico y alternaron discursos cargados de confrontación. En un escenario de alta tensión por la caída del consumo y el desempleo, la dirigencia sindical intentó equilibrar el malestar de los gremios más combativos con una estrategia de cautela institucional.
✊ MARCHAMOS PORQUE EL TRABAJO NO SE NEGOCIA
— CGT (@cgtoficialok) April 30, 2026
🕊️ Continuemos el legado de Francisco, construyamos una Patria justa, libre y soberana@JorgePinoSola #DiaDelTrabajadoryTrabajadora #TrabajoConDerechos #PapaFrancisco pic.twitter.com/iMNrZCwkxD
Uno de los discursos más contundentes fue el de Octavio Argüello, cosecretario general de la CGT, quien marcó el límite de la tolerancia gremial ante las medidas del Ejecutivo. “No se soporta más que se siga ajustando al pueblo”, sentenció el dirigente, quien además adelantó que la conflictividad social irá en aumento: “Vamos a profundizar los conflictos, basta de tener paciencia”.
Por su parte, Jorge Sola puso el foco en los recientes indicadores sociales y cuestionó duramente el discurso oficialista sobre la situación económica de los sectores más vulnerables. “No puede haber algo más contradictorio que decir que se bajó la pobreza. ¿Dónde están los pobres que dicen que ya no están?”, disparó el dirigente, sembrando dudas sobre las estadísticas que maneja el Gobierno nacional.
A pesar de la retórica encendida, la central obrera decidió no ponerle fecha a una medida de fuerza nacional, una decisión que genera debates internos con sectores como Camioneros. Al respecto, Cristian Jerónimo defendió el rol de la organización y el tiempo de sus definiciones ante quienes exigen una acción inmediata. “La CGT siempre estuvo”, subrayó, intentando acallar las críticas por la demora en la convocatoria.
Jerónimo también cuestionó la falta de un programa de crecimiento por parte del Ministerio de Economía, sosteniendo que “la salida no es con ajuste permanente”, sino “con trabajo, producción y desarrollo”. El acto también incluyó un sentido homenaje a la figura del Papa Francisco, en el marco del aniversario de su fallecimiento, reforzando la identidad de justicia social que pregona la central.
Con la desconcentración de las columnas sindicales, la CGT deja planteado un escenario de tregua tensa. Si bien el discurso en la Plaza de Mayo fue de confrontación total, la falta de una fecha concreta para el paro nacional le otorga al Gobierno un breve margen de maniobra en el Congreso. Sin embargo, la advertencia de los líderes sindicales fue clara: la paciencia se agotó y el plan de lucha continuará profundizándose en las calles.