En medio de las discusiones en el sector financiero sobre la evolución de la competitividad y el tipo de cambio, la Casa Rosada dio definiciones sobre el rumbo monetario. El vocero presidencial, Adrián Ravier, señaló que es una posibilidad que el dólar alcance los $1.700 o $1.800 en los próximos meses, aunque remarcó que un reacomodamiento de ese estilo no generará inestabilidad ni licuará los ingresos de la población.
En una entrevista brindada al canal de streaming oficialista Carajo, el portavoz de Javier Milei buscó transmitir tranquilidad al mercado y relativizar las opiniones sobre un atraso cambiario. "La corrección que podés tener en algún momento es mínima; no es que vas a duplicar el tipo de cambio ni te va a hundir los ingresos", sostuvo el funcionario.
#Devaluación 💵📈 El vocero de Milei admitió que el dólar podría llegar a $ 1.800 en los próximos meses
— ANDigital (@ANDigitalOK) July 24, 2026
El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que la cotización del dólar podría alcanzar los $ 1.800 en los próximos meses, aunque remarcó que ese escenario estaría… pic.twitter.com/8H8DqrPURe
Para restarle dramatismo a un eventual ajuste de la divisa, Ravier diferenció la coyuntura actual de otros episodios de devaluación brusca en la historia reciente del país:
Crisis de 2002: Recordó que tras la salida de la Convertibilidad el tipo de cambio se triplicó al pasar de $1 a $3. Traído a valores presentes, un salto equivalente significaría llevar el billete de $1.500 a $4.500.
Gestión de Mauricio Macri: Graficó que en la corrida de 2018-2019 la moneda estadounidense se cuadruplicó de $15 a $60. De repetirse ese fenómeno hoy, la cotización saltaría de $1.500 a $6.000.
"Nadie ve ese escenario. Ahora, que el tipo de cambio llegue a $1.700 o $1.800 para dentro de unos meses es una posibilidad", remarcó el vocero para despejar dudas sobre saltos abruptos.
Al evaluar la competitividad del peso frente al promedio histórico, Ravier explicó que si bien el tipo de cambio real se ubica "un poquito abajo" del promedio de los últimos años, el margen de corrección es estrecho y controlado.
Asimismo, argumentó que las bases del programa económico aseguran que no habrá corridas: el mantenimiento del superávit fiscal, el equilibrio en la cuenta corriente y la compra sostenida de reservas por parte del Banco Central. Con estos pilares, la Casa Rosada ratificó que el esquema macroeconómico mantiene su rumbo sin necesidad de medidas de shock.