El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, justificó su muy buen vínculo con el Gobierno de Javier Milei y aclaró que ello no redunda en beneficios para su entidad sino “avances para los productores” y “el más concreto es la reducción de retenciones”.
“Según nuestros mensajes de gestión, esa baja permitió que dejaran de sacarle al campo alrededor de US$ 5.800 millones. También conseguimos que la agenda de competitividad del agro tenga un lugar central en la discusión pública. Pero falta mucho: queremos retenciones cero, menos impuestos, crédito, infraestructura, seguridad y mejores condiciones para producir y exportar”, enfatizó.
En cuanto a la flexibilización del reclamo de “retenciones cero”, Pino aclaró en declaraciones al diario Ámbito que “nuestro planteo no cambió”, pero “entendemos las restricciones fiscales”.
“Entenderlas no significa resignar el reclamo, también respecto de la voracidad fiscal de las provincias y municipios. Y planteamos una cuestión de equidad: si la Argentina necesita inversiones, el agro también necesita reglas que premien al que invierte, produce y exporta. El productor tiene capital inmovilizado todos los años y asume riesgo climático, productivo y de precios. Por eso pedimos una agenda de competitividad que alcance a todo el sector”, justificó.
Consultado sobre qué es lo que puede llevar al Gobierno a eliminar las retenciones, el titular de la SRA recalcó: “Demostrar que eliminarlas no es un costo sino una inversión en crecimiento. Cuando se libera capacidad al productor, aumenta la inversión, la producción, las exportaciones y la actividad económica”.
“La Bolsa de Comercio de Rosario estimó que, con retenciones cero, hacia 2036 las exportaciones del campo podrían pasar de US$ 44.000 millones a US$ 50.000 millones. El camino es generar las condiciones fiscales para hacerlo y darle estabilidad por ley”, argumentó el referente de la patronal campestre.
Al cruzar los cuestionamientos internos que lo señalan como un portavoz más de Javier Milei, dio cuenta que “una opinión sobre el rumbo del país no transforma a la Sociedad Rural en vocera de ningún gobierno”.
“Yo valoro el rumbo general y también muchas medidas que considero correctas y, al mismo tiempo, tenemos el derecho de plantear lo que falta. Tenemos que entender de dónde venimos para mirar las cosas en perspectiva. Lo hice públicamente y delante del Presidente. La SRA tiene 160 años, atravesó gobiernos de todos los signos y seguirá defendiendo al productor gobierne quien gobierne. Nuestra obligación es dialogar con el poder, no aislarnos de él”, matizó.
En igual tesitura, puso de relieve que “hay temas clave que este Gobierno fue resolviendo, como la estabilidad macroeconómica, la baja de la inflación y el control del gasto público que han sido respaldados por la amplia mayoría de la sociedad”.
“Tenemos que entender de dónde venimos para mirar el tema en perspectiva. Siento que estamos en la dirección correcta. La sociedad en su conjunto viene realizando un gran esfuerzo. Vemos señales de estabilización y recuperación, pero no es homogéneo. En el agro pasa algo parecido: no hay un solo campo. Hay producciones con muy buenos resultados y economías regionales o productores que siguen muy ajustados. Necesitamos crecimiento sostenido para que la mejora llegue al consumo, al empleo y a toda la cadena de proveedores”, concluyó.