El exdiputado nacional y referente liberal José Luis Espert apeló este martes formalmente el procesamiento dictado en su contra por el Juzgado Federal N° 2 de San Isidro, a cargo del juez Lino Mirabelli, en el marco de la causa que investiga el supuesto lavado de activos vinculado al empresario aeronáutico "Fred" Machado.
A través de un extenso descargo difundido en sus redes sociales, el economista confirmó que sus abogados presentaron los recursos ante la Cámara Federal de San Martín para exigir la revocatoria total del procesamiento, su sobreseimiento, y que se dejen sin efecto el embargo por mil millones de pesos y la prohibición de salida del país.
#Justicia ⚖️💵 Procesaron a José Luis Espert por lavado de dinero y le prohibieron salir del país El juez federal de San Isidro Lino Mirabelli procesó al exdiputado nacional José Luis Espert por el delito de lavado de dinero, en la causa que investiga una transferencia de US$ 200.000 vinculada al empresario Federico “Fred” Machado. La resolución fue dictada sin prisión preventiva. 📌 La Justicia dispuso la prohibición de salida del país para Espert y trabó un embargo sobre sus bienes por $ 1.000 millones. 📌 La medida también alcanzó a su contador, Mariano Cosentino, y a la sociedad Varianza SA. 📌 La investigación se centra en una transferencia de US$ 200.000 realizada entre 2019 y enero de 2020, cuyos fondos provendrían de la estructura financiera de Machado. 📌 Según la hipótesis judicial, el contrato de asesoramiento técnico presentado por Espert para justificar el dinero habría sido una simulación jurídica. 📃🫵🏻 El expediente se inició a partir de una denuncia presentada por Juan Grabois en octubre de 2025. De acuerdo con la investigación, Espert no habría viajado a Guatemala para prestar el asesoramiento consignado en el contrato y los yacimientos mineros mencionados en el acuerdo comercial no habrían estado operativos. 💸 Espert rechazó el procesamiento y sostiene que el servicio técnico existió, que el pago fue bancarizado y registrado a su nombre y que, al momento de los hechos, desconocía los negocios ilícitos atribuidos a Machado. La causa continuará ahora su trámite judicial tras la resolución de Mirabelli. 👉 https://t.co/uenwHkBf0O 💬 ¿Qué impacto político creés que tendrá el procesamiento de José Luis Espert? #JoséLuisEspert #FredMachado #Justicia #Política #ANDigital
— ANDigital (@ANDigitalOK) October 22, 2026
En su argumentación, Espert cuestionó con dureza los fundamentos del magistrado al señalar que la resolución se contradice a sí misma en puntos clave del expediente. Según detalló, el propio fallo reconoce que el exhorto enviado a los Estados Unidos para determinar el origen ilícito del dinero —un anticipo de 200.000 dólares cobrado en enero de 2020 por un contrato de consultoría— sigue sin responderse.
"Se me procesa por lavar fondos de un delito cuya prueba el juzgado todavía espera. Un delito sin origen probado y sin beneficiario posible es un delito que no ocurrió", sostuvo el dirigente, al tiempo que remarcó que la operación se realizó de manera formal y transparente mediante transferencias bancarias nominadas, facturación y registros contables declarados ante el fisco.
Asimismo, calificó de "desproporcionadas y absurdas" las medidas cautelares impuestas. Cuestionó que el mismo juzgado haya admitido la inexistencia de riesgos procesales para dictar un embargo de 1.000 millones de pesos —que asciende a 2.200 millones al sumar a los demás imputados, incluida su firma Varianza S.A.— y una prohibición de salida del país sin plazo justificado.
APELÉ MI PROCESAMIENTO Y EL DE MI EMPRESA PORQUE EL FALLO ES CONTRADICTORIO, SESGADO, FALTO DE PRUEBA Y DE TINTES POLÍTICOS Hoy mis abogados presentaron ante el Juzgado Federal N° 2 de San Isidro dos recursos de apelación contra el auto del 22 de octubre que me procesó por lavado de activos y procesó también a Varianza S.A., la sociedad de consultoría que constituí con mi esposa en 2019. Pido que la Cámara Federal de San Martín revoque esa decisión, dicte mi sobreseimiento y deje sin efecto el embargo de mil millones de pesos y la prohibición de salir del país. Expongo acá, con mis palabras, lo que esos escritos técnicos plantean. LO QUE RESOLVIÓ EL JUEZ Y LO QUE DESCARTÓ El fallo tuvo por probado que los 200.000 dólares que recibí en enero de 2020 como anticipo de un contrato de consultoría provenían de un delito, que el contrato era simulado y que recibirlos en mi cuenta y gastarlos a mi nombre fue “lavarlos”. Lo hizo sin prisión preventiva, con un embargo de mil millones de pesos y la prohibición de salir del país. El mismo fallo descartó buena parte de lo que la Fiscalía había pedido. No tuvo por acreditado que el fideicomiso de la costa ni el vehículo pagado a fines de 2024 tuvieran relación alguna con aquel dinero, rechazó las agravantes que se pretendían y reconoció que no hay razones para dudar de mi idoneidad profesional para prestar el servicio contratado. La imputación quedó reducida, en lo sustancial, a la transferencia recibida desde EE. UU., su aplicación a dos automóviles y la contabilidad de una sociedad. Esa es la imputación. EL PROCESAMIENTO SE CONTRADICE A SÍ MISMO Sin embargo, el propio juez dejó por escrito lo que contradice su decisión. Reconoce que el exhorto enviado a los Estados Unidos hace un año para probar el origen del dinero sigue sin respuesta. Se me procesa por lavar fondos de un delito cuya prueba el juzgado todavía espera. Admite que el único dato que me distinguiría de todas las demás personas e instituciones que trataron con Machado no alcanza para tener por probado el dolo, pero no identifica ningún otro elemento que lo complete. Concede que la creación de Varianza y la falta de declaración fiscal de la transferencia resultarían compatibles con una cuestión impositiva, que es materia administrativa y nada tiene que ver con lavar dinero. Se exige a sí mismo probar un delito previo vinculado a los fondos recibidos y páginas después declara innecesario probar ese vínculo. Y describe a Machado, para la época del contrato, como un empresario aeronáutico, sin sospecha aparente sobre su reputación. Pero yo debía saber -según el juez- que no lo era. ¿Debo ser clarividente yo? LA IMPUTACIÓN NO TIENE LÓGICA Lavar es dar apariencia lícita a dinero sucio, y para eso hace falta esconder. Acá no hubo nada escondido. Una transferencia bancaria internacional con mi nombre, a una cuenta también a mi nombre que continuaba otra ya declarada; un auto comprado en concesionaria con factura y certificación contable presentada ante el registro público; un segundo auto pagado por transferencia bancaria; una sociedad a mi nombre con domicilio en mi propia casa y sueldos declarados ante el fisco. El propio fallo comprueba que el contrato de consultoría jamás fue exhibido ante ningún banco, registro ni organismo durante cinco años. Un contrato que nadie usó para justificar nada no puede ser la pantalla de un lavado. No resiste el menor análisis. UN LAVADO SIN BENEFICIARIO Todo lavado tiene un para qué. O se le devuelve el dinero limpio a su dueño, o uno disfraza el origen de dinero propio. Acá no ocurrió ninguna de las dos cosas. Machado no recibió de vuelta un solo dólar. El dinero quedó en mi cuenta, se gastó a mi nombre y los impuestos los pagué yo. Y si lo hubiera lavado para mí, habría que creer que planifiqué una simulación al detalle -escribano, apostilla, correos, testigos- y cometí al mismo tiempo el único descuido capaz de delatarme, que fue recibir el dinero desde la cuenta de un tercero distinto del contratante y sin exigir factura. El estafador prolijo y el chapucero no caben en la misma persona. Queda una pregunta más elemental todavía. Un empresario que movía millones por empresas y cuentas del exterior no necesitaba la cuenta bancaria a nombre de uno de los economistas más conocidos del país, entonces candidato a presidente, para mover doscientos mil dólares. Un delito sin origen probado y sin beneficiario posible es un delito que no ocurrió. LO EXTRAÑO Y ABSURDO DEL REPROCHE El fallo me reprocha que yo “debía” saber al recibir el dinero que Machado andaba en cosas ilícitas, a partir de conversaciones de abril de 2021, quince meses después de la transferencia. Pero los organismos estatales que sí tenían los medios para saber o sospechar algo -la Armada Argentina, la UIF, la IGJ, el Banco Central, la ANAC, Migraciones y ARCA- y que trataron con Machado, no advirtieron nada raro. Nadie habla tampoco de los empresarios, deportistas y demás personalidades públicas, incluso dirigentes políticos, que tenían trato con Machado y volaron en sus aviones. La teoría del juez necesita que el único obligado a saberlo, antes que todas ellas, fuera yo. Llamativo e injusto. LA REALIDAD DE MI EMPRESA Varianza S.A. es la sociedad con la que instrumenté la consultoría que ejerzo desde hace décadas. Nunca facturó a Machado ni a empresa ligada a él, ni recibió un dólar de la operación. Lo único que se le atribuye es haber registrado sueldos en sus libros y haberlos declarado ante el fisco. El propio auto califica esa intervención “de escasa relevancia” pero la procesa igual, con un embargo de quinientos millones de pesos, más de cuatrocientas veces el importe al que el mismo juez acotó su participación. Resulta incomprensible. LAS RESTRICCIONES NO TIENEN FUNDAMENTO El fallo dice dos veces, con palabras expresas, que no existen riesgos procesales. Valora que estoy a derecho, que comparecí a cada citación y que la prueba está reunida. Pero a renglón seguido, con un “no obstante” y sin ningún dato nuevo, me prohíbe salir del país sin plazo. Y traba un embargo de mil millones de pesos sin un solo cálculo que explique cómo llega a esa cifra. Entre los tres procesados, por una única transferencia de 200.000 dólares, los embargos suman 2.200 millones de pesos. Un verdadero despropósito. UN CIERRE QUE NO PERTENECE A ESTA CAUSA El auto termina con una reflexión sobre el lavado y “la financiación de figuras de un espacio político” y de “campañas electorales”. Pero nunca fui indagado por eso. El mismo fallo reconoce que esos hechos tramitan en otra causa y otro juzgado y, a pesar de ello, los usa como contexto de las medidas que me impone. Es muy grave, porque se me ensucia con algo por lo que nunca fui escuchado ni acusado formalmente, y porque revela la naturaleza política de este proceso, empleado para perseguirme y proscribirme. LA POSICIÓN DE MI DEFENSA Mis abogados pidieron que la Cámara revoque el procesamiento y me sobresea, porque lo que se me imputa no configura el delito de lavado de activos. En subsidio, pidieron la falta de mérito, porque la prueba necesaria para analizar el caso y que el propio juzgado espera no está en el expediente. Y, en cualquier caso, que se dejen sin efecto la prohibición de salir del país y el embargo, por ser desproporcionados e injustos. Además, mantengo todos mis cuestionamientos a la forma en que se está llevando esta investigación -en especial a la actuación del Fiscal- y el pedido de que tramite ante el juzgado que investiga los mismos hechos desde 2021, donde casualmente el denunciante eligió no presentar su denuncia para derivarla a la jurisdicción de su evidente preferencia. Comparecí cada vez que se me citó, aporté cada documento que tenía y ofrecí la prueba que todavía falta producir. Pido que la investigación se complete y que se la juzgue por lo que hay en el expediente y por lo que la ley dice que es lavar dinero. No por suposiciones. Sin perjuicio de que la Cámara Federal de San Martín no corrigió hasta ahora ninguna de las irregularidades que denuncié, confío en que esta vez sea diferente, porque alcanza con leer el fallo para advertir que no se sostiene. Mientras tanto, seguiré luchando hasta las últimas instancias, mal que le pese a quienes urdieron este plan para sacarme del medio.
— José Luis Espert (@jlespert) October 27, 2026
Para desacreditar la hipótesis de la maniobra delictiva, Espert ironizó sobre las contradicciones de la acusación judicial respecto a cómo se concretó la supuesta operación de blanqueo: "Y si lo hubiera lavado para mí, habría que creer que planifiqué una simulación al detalle —escribano, apostilla, correos, testigos— y cometí al mismo tiempo el único descuido capaz de delatarme, que fue recibir el dinero desde la cuenta de un tercero distinto del contratante y sin exigir factura. El estafador prolijo y el chapucero no caben en la misma persona", argumentó.
En el tramo más político de su descargo, Espert advirtió sobre la inclusión en el fallo de consideraciones ajenas al objeto procesal de la causa, vinculadas a la presunta financiación de figuras y campañas electorales.
"Nunca fui indagado por eso. El mismo fallo reconoce que esos hechos tramitan en otra causa y otro juzgado y, a pesar de ello, los usa como contexto. Es muy grave, porque se me ensucia con algo por lo que nunca fui escuchado ni acusado formalmente, y porque revela la naturaleza política de este proceso, empleado para perseguirme y proscribirme", sentenció.
Mientras la Cámara Federal de San Martín define el futuro de los recursos presentados por la defensa, el exdiputado ratificó que continuará batallando en las instancias judiciales para lograr su sobreseimiento definitivo.