Un nuevo caso de violencia de género genera conmoción en Tucumán. Un hombre que tenía una restricción perimetral vigente interceptó a su expareja en la vía pública, la persiguió y protagonizó una escena de extrema violencia que pudo terminar en tragedia al subirse al capot del auto, golpear el parabrisas y agredirla y amenazarla verbalmente.
El episodio quedó marcado por una frase escalofriante, que resume la gravedad del hecho: “Sos mía o de nadie”, le dijo el enajenado sujeto, mientras la víctima y una amiga conducían el vehículo.
Según se reconstruyó, la mujer circulaba en su automóvil cuando fue sorprendida por su expareja, quien ya tenía una medida judicial que le prohibía acercarse.
Lejos de respetarla, el agresor la interceptó y comenzó a hostigarla en el medio de la calle de la ciudad tucumana de Concepción, donde ocurrió la terrible secuencia.
En medio de la desesperación de la víctima por escapar, el hombre se colgó del automóvil en movimiento para impedir que avanzara.
#tucumán 🔴🚔 Violó la restricción perimetral, se colgó del auto de su ex y le gritó: “Sos mía o de nadie”
— ANDigital (@ANDigitalOK) May 27, 2026
Un hombre interceptó a su expareja en Tucumán, se aferró al capot en movimiento y le espetó frases intimidantes, mientras golpeaba el vehículo.
🚨 Tenía restricción… pic.twitter.com/TUhLUyuCk8
Mientras se aferraba al vehículo, gritaba amenazas delante de testigos, generando una escena de pánico total aunque parte de esa amenaza fue captada por la víctima con su teléfono celular, y esas imágenes ilustran este artículo.
La frase que lanzó, “sos mía o de nadie”, encendió todas las alarmas por el nivel de violencia y posesión.
A pesar del miedo, la mujer logró continuar la marcha y alejarse del agresor, lo que le permitió ponerse a salvo y pedir ayuda urgente.
El caso vuelve a exponer la gravedad de la violencia de género y la vulnerabilidad de las víctimas incluso cuando existen medidas judiciales de protección.
Se espera que la Justicia avance con medidas contra el agresor por violar la perimetral y protagonizar un episodio que pudo haber terminado en un femicidio, y por eso el caso fue denunciado como una violación de las medidas judiciales de protección que estaban vigentes para resguardar a la víctima.
El hecho generó fuerte preocupación y reabre el debate sobre la efectividad de las restricciones y los mecanismos de protección para las víctimas de violencia de género.